Miradas de Cine ALI, de Michael Mann   MdC
Cartel de la película
Por Carlos Rosal
USA, 2002. T.O.: Ali. Director: Michael Mann. Productores:Michael Mann, Paul Ardaji, A. Kitman Ho, James Lassiter y Jon Peters. Guión: Stephen J. Rivele & Christopher Wilkinson y Eric Roth & Michael Mann. Fotografía: Emmanuel Lubezki, en color. Diseño de producción: John Myhre. Música: Pieter Bourke y Lisa Gerrard. Montaje: William Goldenberg, Lynzee Klingman y Stephen E. Rivkin. Duración: 158 minutos. Intérpretes:Will Smith (Cassius Clay / Muhammad Ali), Jamie Foxx (Drew 'Bundini' Brown), Jon Voight (Howard Cosell), Mario Van Peebles (Malcolm X), Ron Silver (Angelo Dundee), Jeffrey Wright (Howard Bingham), Mykelti Williamson (Don King), Jada Pinkett Smith (Sonji), Nona M. Gaye (Belinda), Michael Michele (Veronica), Ted Levine (Joe Smiley).
Miradas de Cine © 2002

La coherencia como estilo

Michael Mann es un cineasta al que admiro. Básicamente porque las películas que hace me gustan, pero le admiro porque es uno de los escasos cineastas coherentes con su visión de ver el cine, de hacer películas. Gusten o no cineastas y películas, tiene mucho mérito, y más hoy en día, con la comercialización y prostitución del oficio de cineasta, que película tras película alguien siga empeñado en mostrar sus obsesiones temáticas, o formales en el caso de Michael Mann (1). Por ello Ali constituye un peldaño mas en la confirmación de que el cine de Mann es tan reivindicable como el de Wellman, Hathaway y McCarey o si se quiere como el de "artistas" como Rivette, Oshima o Kiarostami y que a nadie se le caigan los anillos ni se tire de los pelos.

Valiente como pocos, pero a veces cansino como muchos (mi pasión no implica ceguera) Michael Mann ha realizado un film muy irregular (2), en gran parte debido a las mas de dos horas y media del film, con secuencias magistrales (el inicio del film y toda la parte final en Africa, cuando se entera de la muerte de Malcom X) pero con momentos realmente tediosos debido a esa prolongación innecesaria de secuencias con música que en muchos momentos buscan la complicidad del espectador, y conmoverlo de la manera más fácil. El film se inicia con una de estas secuencias con música, y gusta. Pero Mann abusa de ella en demasiadas ocasiones, intentando alargar momentos innecesarios que no aportan nada. «Se inunda de música una película. Se impide ver que en esas imágenes no hay nada.» (Robert Bresson, Notas sobre el cinematógrafo).

Ese estilo apuntado en Heat y culminado magistralmente en El dilema, tiene su prolongación en Ali. Cámara en mano, planos quemados, desenfoques continuos, dinamitando el clásico pero legítimo recurso del plano-contraplano, Ali es su libro de estilo.

Sin pretender dar una nueva visión de los combates de boxeo en las películas, se centra mas en "la vida privada" del campeón. De ese modo, el tema central del film no son nunca los propios combates resueltos de manera brillante (3), sino el antes, el después y las consecuencias de estos. En definitiva Mann se la ha jugado renunciando a llenar la película con la espectacularidad formal con que rueda los combates y los inserta en la trama como un elemento mas, sin abusar de ellos. Son importantes ya que es la biografía de un boxeador, pero un boxeador es también persona. A destacar el detalle que Mann empieza un combate con un plano de los pies de Ali y los vemos flotar sobre el ring, Ali gana. En el siguiente combate, Mann hace el mismo plano pero los pies de Ali se arrastran, a continuación inserta un plano de su mujer con cara de preocupación, ¿quién perderá el combate?…cine puro.

En lo que a personajes se refiere y reconociendo mi total ignorancia más allá de lo que conoce la gran mayoría de gente sobre la figura de Muhamad Ali, Mann nos lo presenta como un ser mujeriego, con tremendas contradicciones "espirituales", que se esconde tras esa verborrea crónica (geniales los combates dialécticos que mantiene con Jon Voigt, no menos espectaculares que los que mantiene contra Liston y Foreman) y es dónde la película gana enteros. Smith ha compuesto el personaje magistralmente, más allá de que haya engordado o ido al gimnasio de la esquina, Smith se ha ganado todos mis respetos (claro que eso no importa a nadie) con esas salidas de tono en las ruedas de prensa, en las secuencias con las que habla con Malcom X, en el coche junto a Liston, cuando llora por la muerte de su amigo… pero sobretodo con esas miradas al muro dónde ve realmente el alcance de su figura, compensando con creces la falta de "profundidad histórica" que a Mann no parece interesarle mucho y que muchos le recriminan desde admiradas e ilustres revistas aún no sé porqué ya que es preferible que Mann apunte todo lo que se refiere a Ali y su relación con el resto de personajes-mundo (mujer, amante, ejército…), dejando ese espacio para que el espectador saque conclusiones a que nos muestre una biografía exhaustiva y aburrida y que con una mirada, al menos para mi, resuma lo que represento Muhamad Ali en la vida de mucha gente…pero claro, Michael Mann no es Anthony Super-Mann, Michel Mann es un director de los noventa, no le tengamos en cuenta, hasta que venga algún jovenzuelo francés y nos quite la venda de los ojos.

(1) Michael Mann quizás no tenga suficientes películas como para determinar los temas que trata a lo largo de su filmografía, ya que solo a partir de El último mohicano o de Heat (según gustos) se puede hablar del verdadero cine de Mann
(2) A pesar de ello, los momentos buenos son tan y tan grandes, que compensan y hacen que el saldo final sea altamente positivo.
(3) La sombra de Scorsese es alargada, y aunque nunca la supera, Mann se le acerca mucho.