Miradas de Cine LA DEFENSA LUZHIN, de Marleen Gorris MdC
Cartel de la película
Por Sergio Vargas
UK-Francia, 2001. T.O.: The Luzhin defence. Director: Marleene Gorris. Productores: Stephen Evans, Caroline Wood, Philippe Guez. Guión: Peter Berry, según la novela de Vladimir Nabokov. Fotografía: Bernard Lutic, en color. Diseño de producción: Tony Burrough. Música: Alexandre Desplat. Montaje: Bernard Lutic. Intérpretes: John Turturro (Luzhin), Emilly Watson (Natalia), Geraldine James (Vera), Stuart Wilson (Valentinov), Christopher Thompson (Stassard), Peter Blythe (Ilya), Orla Brady (Anna), Mark Tady (Padre de Luzhin), Kelly Hunter (Madre de Luzhin), Alexander Hunting (Joven Luzhin).
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Una correcta pastelización de la novela

Siempre que una novela sirve como inspiración para una película, es inevitable que surjan las temibles comparaciones. Si además se da el caso de que es una gran novela, y su autor es un gran escritor, lo más probable es que el director de la película tenga que esconderse durante una temporadita. En este caso la novela en cuestión es La defensa (Zashchita Luzhina), que Vladimir Nabokov (mucho más conocido por su espléndida Lolita, y en gran medida gracias a Kubrick y su adaptación) escribió en 1930. Por mi parte no hará falta que la directora Marleen Gorris se vaya a ninguna parte, aunque sí diré que para mi gusto se trata de una adaptación fallida. Esto no quita que tenga algunas virtudes cinematográficas, pero sin duda se aleja bastante del espíritu de la novela, algo que por otro lado ya se veía venir sólo prestando atención al cartel de la película, donde podía leerse algo así como "El amor le dictaba cada movimiento" o una estupidez semejante. Con esto no quiero desvirtuar la película, ni mucho menos, sino simplemente dejar notar que es una adaptación bastante libre.

La película cuenta la historia de Alexander Luzhin, inadaptado, retraído y extravagante personaje, que vive única y exclusivamente para el ajedrez. John Turturro logra una de sus mejores interpretaciones (aunque para mí siempre ha sido un excelente actor), pese a que se aleja bastante de la idea preconcebida que podría tener de Luzhin cualquiera que hubiese leído la novela. La trama principal se desarrolla durante un torneo de ajedrez en Alemania, donde Luzhin conoce a su amada (la pedorra de Emily Watson), y se intercalan fragmentos de la infancia rusa de Luzhin. Es en estos momentos cuando la película recuerda más el tono melancólico de la novela, mientras que en la parte del Luzhin adulto, y como era de esperar, adquiere una especial importancia la historia de amor, tratada casi continuamente en tono de comedia, destacando una divertidísima escena en la que mientras la música clásica lo satura todo, las bruscas acometidas del inexperto Luzhin en la cama son intercaladas con sus certeros movimientos sobre el tablero, culminando con el orgasmo del ajedrecista (en la cama) mientras que un firme empujón mueve la torre de un extremo a otro dando un supuesto jaque mate. En general, es un humor inteligente, con buenos diálogos y unos personajes bien definidos y bien interpretados (incluso Emily Watson), el problema que yo le veo es que por momentos roza la pastelada pura y dura. No entiendo como hay tanta gente a la que le gustan ese tipo de cosas, aunque lo respeto. Mucha gente se lleva un chasco si al final de una película porno los protagonistas no se casan. Teniendo esto en cuenta, el final de la novela puede ser bastante crudo para este tipo de personas. En vista de cómo se desarrolla la película, es casi imposible imaginar un final distinto, pues aunque haya cambios en la forma, el fondo quiere ser el mismo, y efectivamente el final no se cambia. Pero se le añaden diez minutos cuya única explicación es aliviar un poco la tragedia, pues en la última parte la película se vuelve bastante dramática, para evitar que algunas personas salgan llorando como deberían, y por supuesto para estropear el resultado.

Si nos olvidamos de la novela (y será lo mejor), podemos decir que La defensa de Luzhin es una entretenida comedia romántica (un término que nunca me ha parecido correcto, pero así es como se llama a este tipo de películas), algo superior a la media, y que gana mucho gracias a John Turturro, para mí el gran ausente de los oscar.