Miradas de Cine EL HOMBRE QUE NO ESTUVO ALLÍ, de Joel Coen   MdC
Cartel de la película
Por Sergio Vargas
USA, 2001. T.O.: The man who wasn't there. Director: Joel Coen. Productor: Ethan Coen. Producción: Tim Bevan y Eric Fellner. Guión: Joel & Ethan Coen. Fotografía: Roger Deakens, ASC, BSC.. Música: Carter Burwell. Montaje: Roderyc Jaynes y Tricia Cooke. Duración: 116 minutos. Intérpretes: Billy Bob Thornton (Ed Crane), Frances McDormand (Doris), Michael Badalucco (Frank), James Gandolfini (El Gran Dave), Katherine Borowitz (Ann Nidirlingen), Jon Polito (Creighton Tolliver), Scarlett Johansson (Birdy Abundass), Richard Jenkins (Walter Abundas), Tony Shalhoub (Freddy Riedenscheider).
Miradas de Cine © 2002

Asesinatos + juicios + ovnis = Vuelven los hermanos Coen

Después del pequeño fracaso que supuso Oh Brother!, su anterior película, bastante mediocre para el nivel al que nos tenían acostumbrados, los Coen se reincorporan al buen camino con un film a caballo entre el cine negro clásico y la ciencia-ficción de los años cincuenta, géneros ambos a los que rinden un más que digno homenaje, sin perder ni un ápice de la originalidad y personalidad que caracterizan a su cine.

Para que el homenaje sea completo, se han decantado por el blanco y negro en una elección tan atrayente para unos pocos chalados como yo, como suicida para la gran mayoría, principalmente los distribuidores y todos los que lo único que pretenden conseguir con el cine es dinero. Para ello, como viene siendo habitual desde Barton Fink, han contado con el director de fotografía Roger Deakins, que fue nominado al oscar por este trabajo y ganó el premio anual de la Asociación Americana de Cinematógrafos. Tras muchas cavilaciones, acabaron rodando la película en color, y posteriormente la pasaron a blanco y negro, consiguiendo un magnífico resultado.

El hombre que nunca estuvo allí es Ed Crane (Billy Bob Thornton), un silencioso barbero que, cigarrillo tras cigarrillo, consume su vida de la peluquería (donde trabaja con su cuñado) a casa, en el californiano barrio de Santa Rosa a finales de los años cuarenta hasta que un día descubre que su esposa Doris (Frances McDormand) le es infiel. Crane, en el fondo es un soñador, y tratará de aprovecharse de la situación, en un intento por despegarse de la monotonía que le rodea. Billy Bob Thornton labra una interpretación realmente memorable, sobre todo teniendo en cuenta la dificultad de un papel casi sin diálogos (prácticamente nos lo cuenta todo en off) donde ese rictus de seriedad y su penetrante mirada son primordiales. No puede decirse lo mismo de su compañera de reparto, Frances McDormand, a la sazón esposa del director, Joel Coen. Muchas veces el amor ciega a los directores y les impide darse cuenta de un hecho tan importante como que el que ellos se acuesten con la protagonista, no implica necesariamente que ella sea buena actriz (algo parecido, quizá aún más flagrante, le ocurre a Roberto Benigni con Nicholetta Braschi). Asesinatos, juicios, muchos cigarrillos, sombreros de ala ancha, la música de un piano, OVNIS (¡!)....No en vano, los hermanos dicen haber tomado como referencia varias películas: Perdición (Billy Wilder, 1944), Alma en suplicio (Michael Curtiz, 1945) y El cartero siempre llama dos veces (Tay Garnett, 1946). Yo no he visto ninguna de ellas, pero el plano en el que Ed y Doris vuelven de una boda en el coche, me trajo a la memoria Retorno al pasado (Jacques Tourneur, 1947) y la aparición de un cadáver hundido en un lago con su coche a La noche del cazador (Charles Laughton,1955). Pese a todo esto, la película es tanto o más personal que sus anteriores obras, basándose en los pilares de siempre: un sólido guión (que como siempre, firman ambos hermanos), unos personajes secundarios que aunque estereotípicos, están perfectamente construidos, desde el excelente Jon Polito, otro habitual, (el típico charlatán que recorre América estafando a todo el que puede) hasta Michael Badalucco, que interpreta al cuñado de Crane, sin olvidarnos de Tony Shalhoub (un presuntuoso abogado de la ciudad) y Scarlett Johanssen, en el papel de una lolita vecina de Crane que le viene al pelo; y por supuesto su inconfundible humor y alguna que otra salida de tono que, para mal o para bien, definen un estilo inimitable.

En estos momentos ya están preparando su próxima película. Más cine negro. Se titulará Incredible Cruelty y contará con la presencia de George Clooney (cruzemos los dedos) y Catherine Zeta-Jones (para chuparse los dedos).