| 11'09''01, de Varios Directores |
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El día de los reprochesTras los atentados del famoso día parecía imprescindible hacer la rosca de una manera u otra al jefe ultrajado. Parece que así nació la idea de hacer esta película, en la que 11 directores de diferentes países y culturas deberían dar su visión del famoso día. Pero lo que al principio parecía un ejercicio de complacencia y burdo peloteo se transformó en algo mucho menos complaciente por obra de unos directores en muchos casos comprometidos por la causa de la justicia, por encima incluso de consideraciones políticamente correctas. No es el caso de todos los episodios, pero muchos aprovechan el pésame lanzar alguna pulla al "inocente" amigo americano. La idea es la siguiente. Hacer 11 cortometrajes de una duración exacta de 11' 9" y 1 fotograma, en el que, con temática libre, se tratara el tema del siglo. Todos (o casi) cumplen la premisa, pero hay algunas visiones muy críticas con la política exterior americana, y aprovechan para reclamar la atención del espectador sobre otros temas que han quedado hundidos bajo la avalancha del monopolio del dolor que pretender tener los americanos (como si otros no tuvieran muchas más razones para quejarse). Ciñéndonos al tema puramente cinematográfico
debo decir que, como todas las películas de este formato, algunos
de los cortos están muy bien y otros son muy malos (para mi gusto,
se entiende). De lo que no se libra casi ninguno es del corsé que
supone tener predeterminada la duración. Así, algunos se
alargan demasiado para contar algo que necesitaría mucho menos
tiempo, y otros lo tienen que resolver de forma demasiado apresurada.
Como si lo del corto no fuera lo suyo. También el del británico Ken Loach, muy en su línea, hurga en las heridas de la política exterior y los intereses imperialistas. Un exiliado chileno (Vladimir Vega) manda una carta a los Estados Unidos expresando su dolor por lo que han sufrido y pidiéndoles que recuerden otro 11 de septiembre en el que los enemigos de la libertad liderados por el general Pinochet y respaldados por el gobierno americano derrocaron al gobierno democrático elegido por su pueblo. Otros días 11 conmemora el bosnio Danis Tanovic, en los cuales las mujeres exiliadas de Srebrenica se manifiestan para reclamar por su situación. Pero el 11 de septiembre del 2001 las mujeres no quieren salir a la calle; están todas escuchando la radio interesadas en los que pasa y sabiendo que nadie las va a hacer caso ese día. Pero una joven y un mutilado deciden salir, por ellos mismos y por los que han caído ese día. Quizá sea uno de los más líricos y hermosos de los que forman este largometraje. Entre los demás, me gustaría destacar muy especialmente el que cierra la cinta, el dirigido por Shoei Imamura. Es el que menos tiene que ver con el tema, pues su mirada es mucho más universal que la de los que se centran en el día señalado. En su habitual estilo lleno de imaginación y lirismo con algún toque de humor, cuenta como un soldado japonés vuelve traumatizado de la II Guerra Mundial creyéndose una serpiente. Se trata de una metáfora de los horrores de la guerra, y una declaración contra todo dogmatismo que justifique y utilice la violencia para defender cualquier doctrina. Para mi gusto, el mejor de la película. En el lado negativo hay dos que me han desagradado especialmente. El del mexicano Alejandro González Iñárritu se limita a mostrar la pantalla en negro junto a un ruido estridente mostrando de vez en cuando breves fragmentos de los videos de la gente saltando de las torres. Me pareció de muy mal gusto. Si tienes ganas de ir al baño aprovecha estos 11 minutos y pico. Tampoco me gusto, aunque este por estrictas razones cinematográficas, el del israelí Amos Gitai. La idea me parece interesante: en un mercado de Tel Avid estalla una bomba. En medio de los muertos, la confusión y la sangre una periodista intenta informar en directo, pero otro suceso más importante requiere la atención de los informativos. El problema es que la planificación en plano secuencia me resulta poco conseguida, perdiendo en algunos momentos el control de lo que ocurre delante de la cámara. Además, se alarga demasiado y cansa; con 5 minutos habría tenido de sobra. Los demás tienen algunas cosas de interés, pero no me han entusiasmado especialmente. Los del francés Claude Lelouch y la india Mira Nair están más apegados a los hechos, contándonos anécdotas más o menos verídicas alrededor de los mismos. El del actor y director estadounidense Sean Penn ha gustado mucho a algunos, tratando el asunto muy tangencialmente, desde una perspectiva muy personal, aunque también se me hizo un poco largo. Una curiosidad es el del director de Burkina Faso Idrissa Ouedraogo, que merece la pena aunque sólo sea por ver cine de este país, además de mostrar una curiosa mezcla de modos de vida, desde puestos callejeros y gente viviendo en chabolas hasta cámaras de video digital y coches de lujo conviviendo en el mismo barrio. Además, la historia es muy alegórica y está muy bien hecha. El resultado global de la película es bastante
interesante, pero por la disparidad de estilos y puntos de vista el resultado,
como en todas las propuestas de este formato que he visto, es irregular.
No creo que nadie salga del cine completamente satisfecho ni desilusionado.
Quizá el mayor problema es que, gustando mucho algunos episodios
y poco o nada otros, se salga con la sensación general de indiferencia.
Y si hay algo negativo que se puede decir de un experimento cinematográfico,
es precisamente eso. |