Miradas de Cine TOGETHER, de Chen Kaige   MdC
Cartel de la película
Por Sergio Vargas

China-Corea del Sur, 2002. TO: He ni zai yi qi. Dirección: Chen Kaige. Productores: Tong Gang y Chen Hong. Guión: Chen Kaige y Xüe Xiaolu. Fotografía: Kim Hyljngkoo. Dirección artística: Cao Juiping y Liu Luyi. Montaje: Zhou Ying. Música: Zhao Lin. Duración: 116 minutos. Intérpretes: Tang Yun (Xiaochun Liu), Liu Cheng (Liu Peiqi)), Chen Hong (Lili), Wang Zhiwen (Profesor Jiang), Chen Kaige (Profesor Yu), Chen Qiang (Hui), Zhang Jing (Lin Yu), Kim Hye-ri (Mujer del profesor Yu).

Miradas de Cine © 2002-2003

El precio de la felicidad

El estreno de Together, la nueva película del director chino Chen Kaige, viene avalado por la Concha de Plata al Mejor Director en el Festival de San Sebastian de 2002. Contrastando con sus últimos trabajos (Suavemente me mata, rodada en Londres y enteramente en inglés, y 100 flowers hidden deep, incluida en el proyecto Ten Minutes Older: The Trumpet (1)), y con el resto de su filmografía en China, mayoritariamente dramas históricos de gran presupuesto en los que el director siempre ha mostrado su interés por el pasado cultural y las señas de identidad de su patria, Together se ubica en la China actual, un país en el que la sociedad está cambiando a pasos agigantados, acercándose cada vez más a un estilo de vida occidental. De un modo parecido a lo que ocurriera con Happy Times, el último trabajo del compatriota de Kaige Zhang Yimou, esta película es la respuesta de su director a este cambio, si bien la visión de Yimou era bastante más crítica al respecto, mientras que Kaige reconoce que puede haber muchas ventajas.

El título de la película, que en castellano reza Juntos encerrado entre unos tímidos paréntesis al lado del homónimo inglés, hace referencia al destino de un padre y su hijo, un joven de trece años con un excepcional talento para el violín. El padre (Liu Peiqi, premiado en San Sebastián 2002 con la Concha de Plata al Mejor Actor), en pos del bien de su hijo, decide que lo mejor para su futuro, y de hecho la única solución posibe para que el chico pueda triunfar en el mundo de la música, es enviarle desde el pueblo en que viven a Pekín para que pueda estudiar con un profesor particular.

A partir de aquí la película explora la relación del joven Xiao Chun y su padre en el nuevo entorno que supone la gran ciudad. Xiao Chun recibirá clases del profesor Jiang, un hombre excéntrico que vive como un ermitaño desde que dejó escapar un antiguo amor. A pesar de su carácter brusco y una aparente dejadez por todo, poco a poco conseguirá transmitir a Xiao Chun el amor por la música. El alumno a su vez conocerá a Lili, la vecina de arriba, una joven con muchos "amigos" (y muchos números de teléfono apuntados con pintalabios en el espejo) que se convertirá en una especie de hermana mayor de Xiao Chun, y un amor platónico para éste. El personaje de Lili es un claro reflejo del espíritu consumista que se apodera de la población, un estereotipo total de esta nueva forma de vida y a la vez un retrato del papel de la mujer oriental, que quizá suena a demasiado sobado, pero es precisamente porque se ciñe demasiado a la realidad, ya que de momento el papel de la mujer en China no parece que cambie demasiado, la sociedad sigue siendo eminentemente machista, y aunque aquí ciertas cosas no dejan de resultar chocantes, allí probablemente sean tan naturales como para nosotros fumar en el metro.

El propio Kaige interpreta a Yu, un profesor mucho más reputado que Jiang, que verá un filón en Xiao Chun y rápidamente le convertirá en su pupilo predilecto tras la ruptura con su predecesor. Se llevará al chico a su casa, separándole así de su padre (aunque éste lo acepta sin reparos por el bien del chico, no así Xiao Chun), donde le someterá a un entrenamiento intensivo preparándole para el concurso nacional. En esta parte del film la música cobra un especial protagonismo y es digna de recordatorio la secuencia de uno de los conciertos de Xiao Chun, montada con un gran sentido musical y cinematográfico. Pero siendo una de las partes más importantes de la película, de hecho el título también podría referirse a Xiao Chun y la propia música, ésta también está presente desde el original inicio del film, en el que el chico acelera un parto con su alegre melodía, terminando los créditos con el llanto del recién nacido.

A pesar de sus muchas virtudes, Together tiene una pega bastante obvia. Es una película demasiado comercial y por momentos se aproxima al melodrama más sentimental, incluso rozando el ridículo en ese final con Xiao Chun tocando en la estación para su padre, Jiang y Lili, montado en paralelo con el concierto de su sustituta y antes rival en el concurso nacional, desmereciendo un poco la magnífica secuencia precedente, donde también hay un montaje en paralelo, esta vez con dos sucesos separados trece años en el tiempo, ambos con un niño, un hombre y un violín como protagonistas. Sin embargo en el apartado técnico la factura es realmente impecable, las interpretaciones son sinceras, particularmente creíble y emotiva la del premiado Liu Peiqi, y a pesar de esa mancha en el final en la estación, el acabado se aleja bastante del final feliz que se le habría endosado en Hollywood a una historia así. Xiao Chun aprende que debe pagar un precio por su felicidad, una lección de madurez quizá demasiado dura para un niño de trece años.

(1) En esta película de 2002, que me temo que difícilmente veremos por nuestras carteleras, siete directores de renombre entre los que se contaban Aki Kaurismaki, Spike Lee o Jim Jarmusch presentaron sendos cortometrajes de diez minutos cada uno en los que cada cineasta daba su particular visión sobre el tiempo. Particularmente alabada en el pasado Festival de Cannes fue la contribución del español Victor Erice con Alumbramiento, según muchos una pequeña obra maestra.