Miradas de Cine O BROTHER! (O Brother, Where Art Thou?, 2000)  
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Sumario
Por Carlos Rosal
Miradas de Cine © 2002

Las miserias de un cineasta

«No hemos leído el libro, pero conocemos la historia» (Joel y Ethan Coen)

Cuando uno se enfrenta a analizar una película de Joel Coen (1) intenta siempre ver esa modernidad de la que tanto hablan. Si la modernidad (por supuesto temática, jamás formal) de Joel Coen es el saqueo, profanación y perversión de todos y cada unos de los géneros cinematográficos del cine clásico, entonces esa modernidad es completamente cierta. Para muestra de ello, su peor película hasta el momento (cosa que tampoco era difícil de hacer) y por la que son motivo estas (esperemos que no demasiado demagógicas) líneas, O Brother!.

Los Coen juegan a tirarse el rollo desde el primer minuto, incluyendo ese autocomplaciente pero sobretodo pretenciosisimo título: «Basado en "La Odisea" de Homero». Me parece totalmente respetable que intenten adaptar "La Odisea", es más, me parece tremendamente interesante, pero a la vez es extremadamente peligroso, pues las comparaciones se hacen inevitables. Un par de ejemplos:

1) Los Coen (guionistas), tan sólo se quedan en la superficialidad de los nombres, Ítaca (tierra dónde el héroe homérico debe regresar para impedir que los pretendientes se casen con su esposa) viene a estar representada en la película por una ciudad del sur de los Estados Unidos pero en el film jamás alcanza esa aureola de lugar mítico dónde el héroe de Homero debe regresar. El personaje de Ulises (Odiseo) está interpretado por un nada convincente George Clooney, que por momentos recuerda al peor Victor Mature con su cara inexpresiva y carente de toda vis cómica. Y el episodio de las sirenas, uno de los pegotes más grandes de los últimos tiempos junto con la muerta Nicole Kidman, rompiendo por completo el tono del film pues a esa secuencia se le concede cierto carácter onírico que choca y rompe con todo lo mostrado anteriormente o con lo que se nos mostrara más adelante.

2) Que "La Odisea" es una obra cumbre de la literatura es sabido por todos, pero no lo es precisamente por su definición de los personajes, Ulises no es más que un Conan, sino que lo es por su estructura narrativa. Y es allí dónde los hermanos Coen fallan estrepitosamente. Enmarcada dentro de la estructura de una clásica road-movie "cómica", O Brother! carece de las características capitales, básicas y elementales de toda road-movie (desde Las uvas de la ira/The Grapes of Wrath, 1940 de John Ford hasta Llueve sobre mi corazón/The Rain People, 1969 de Francis Ford Coppola -2-), como son resaltar y explotar dramáticamente el sitio a donde van o vuelven los personajes, pues es lo que los mueve y lo que hace que el público comprenda lo que sienten estos al sufrir cada uno de los contratiempos.

La fórmula parece sencilla, cuanto más sepamos de la necesidad vital que tienen los personajes de llegar al sitio, mas sentiremos la película. En O Brother!, esa identificación es nula. Cuando Clooney expresa su motivo real para llegar a la ciudad (impedir la boda de su mujer…vaya, ¡cómo "La Odisea"!) no percibimos esa necesidad vital, se ha perdido toda la complicidad con el espectador y a la vez la que podría existir entre los personajes ya que a partir de ese momento la incoherencia es total, les ha engañado jodiéndoles de por vida ya que les quedaban pocos dias de cárcel pero deciden ayudarle (claro, como son retrasados). Es cierto que se puede argumentar que la presunta comicidad de la película hace que ese hecho no sea capital ya que se juega con la (falsa) idea de que una comedia no necesita de esa carga drámatica…pero entonces no jugemos a reinterpretar a Homero. Ademas, desde los inicios del cine (y la literatura) cualquier historia que cuente un viaje tanto físico como interior estarán de alguna manera basados en la Odisea o en la Iliada.

Otra de las premisas del género a las que me refería es la acumulación de problemas/contratiempos que sufren los personajes. Otro fracaso rotundo, la sucesión de gags estúpidos se hacen inaguantables (observación puramente personal) y jamás llegan a ser verdaderos contratiempos (esto no es una opinión sino una evidencia), baste con recordar como liberan a Pete (John Turturro genial como casi siempre): En un plano lo ven preso, en el siguiente le sacan de la cama donde duermen los reclusos y en el siguiente ya están todos fuera…¿economía narrativa bressoniana? Yo creo que trampa al servicio del gag facilón.

Con O Brother!, Joel Coen ha llegado a lo mas bajo en cuanto a mostrar a restasados mentales en la pantalla. Yo creía que el Nota (de la estúpida, vacía y repugnante El gran Leboswki/The Big Lebowski, 1995) era insuperable, pero no, en un esfuerzo titánico se han sacado a otro retrasado de la manga, con lo que en siguen la misma fórmula que en la anterior película pero aumentada: Dos retrasados + un listillo = risa asegurada. Los Coen (guionistas) vapulean, maltratan y se ríen de sus personajes, con un sentido cómico a la altura de las mejores comedias de los últimos tiempos como Algo pasa con Mary (There's Something About Mary, 1998. Peter y Bobby Farrelly), American Pie (Id, 2000. Paul Weitz) o Dos tontos muy tontos (Dumb and Dumber, 1994. Peter Farrelly). Aun me estremece la gracia que le pueda hacer a alguien ver a un tipo en el suelo (Cuando Delmar es vapuleado por el personaje de John Goodman), y que encima de estar medio muerto va y pregunta por la rana…sin comentarios.

Claro que los defensores de O Brother! (no quiero entrar con esto en una polémica con ellos) pueden alegar que lo hacen para reírse de cierto tipo de personajes que encontramos en ciertas películas (incluidas las suyas) cosa que suponiendo que sea cierta, (lo he leído en un par de artículos) es una total falta de consideración hacia el espectador y ante el oficio de hacer películas y más concretamente hacía los grandes creadores de comedias, Keaton, Chaplin, Sturges, Tatí...

Porque lo primordial en toda película son los personajes y si ni los propios creadores de estos se los toman en serio (hacer una comedia no es reírte de tus personajes), el público lo hará aun menos, claro que a alguien le pueda hacer reír que alguien sea tartamudo y sea retrasado mental, pero supongo que serán los mismos ignorantes que creen que John Ford era racista y que en sus películas sólo hay disparos o que Ron Howard es mejor cineasta que Robert Altman y David Lynch.

En definitiva me parece que con O Brother!, Joel Coen nos ha querido colar una horrible película, ¿que funciona? Cojonudo, somos los nuevos mesías del cine americano (espero que Hal Harltey, el mejor cineasta americano de los últimos diez años y verdadero innovador, empiece a gozar de fama en nuestro país de una vez), ¿qué no funciona? No os preocupéis, esto solo era un divertimento para concentrarnos para nuestra siguiente película que será cojonuda, ya lo veréis. Y es que esta claro que Joel Coen sabe dónde poner la cámara y esas cosas, pero para revolucionar o innovar primero hay que aprender y comprender lo que había antes (3) y no faltarle el respeto a los espectadores, pero sobretodo no hay que faltarles el respeto a los personajes de tu película y si se les quiere maltratar, que sea con una base argumental y dramática (no en el sentido de género sino como motor de toda historia), sino que se lo pregunten a los personajes de Saló.

No quiero acabar estas líneas sin aclarar que no considero este escrito un ataque a un cineasta que evidentemente no me gusta, espero que se lea esto como un simple análisis de una película que modestamente YO creo que tiene innumerables errores. Y que si pongo énfasis en algunos comentarios es porque YO estoy harto de que me vendan algo que no es (o que YO no veo).

(1) Aún no entiendo esa dualidad sobre la autoría de los films cuando es sólo Joel quien los firma. ¿Acaso hablamos de películas de Hawks y Hecht o de Ford y Cooper?, ¿quién elige el encuadre? ¿la luz? ¿quién dirige en el set?…no lo entiendo, si esas funciones las hacen ambos, que la firmen como directores…¿cuestiones del sindicato?…¿o acaso la película no es del director?
(2) Esta claro que nadie que haga una road-movie tiene que seguir las reglas, pero en el caso que nos ocupa, a todas luces una clásica road-movie, esas reglas, bases o normas (llamémosle como queramos) son imprescindibles.
(3) Seguramente los hermanos Coen no tendrán esa conciencia de innovadores (esperemos), pero según la crítica y sus fans lo son y mucho, cosa que yo no veo por ningún lado. Ni muerte entre las flores (Stenberg con su Underworld, Hawks, Melville y Coppola si que innovaron en lo que a gángsters se refiere) ni ningún otro film de Joel Coen ha supuesto ninguna innovación al difícil arte de contar historias ni han aportado nada nuevo a ningún género, Hal Hartley dentro del supuesto "cine independentie" desde hace unos cuantos años si que parece haber (re)encontrado esa "nueva manera" de contar las historias.