¿QUÉ OCURRIÓ ENTRE MI PADRE Y TU MADRE? (Avanti!, 1972)  
Ficha
Top Billy Wilder
Sumario
Por Alejandro G. Calvo

Miradas de Cine © 2002

El infierno de los setenta

A Billy Wilder la industria, ciega e hipócrita, le empezó a dar la espalda tras su primer fracaso comercial importante, Bésame, tonto (Kiss Me, Stupid, 1964). Tras ella, sólo volvió a conseguir dos éxitos comerciales, la divertida En bandeja de plata (The Fortune Cookie, 1966) y el remake Primera plana (The Front Page, 1974). Así en los setenta sólo quedaron: La vida privada de Sherlock Holmes (The Private Life of Shelock Holmes, 1970) (film mutilado y eliminado de mano del montador Ernest Walker, tras un desastroso pase previo para el público), Avanti! (me niego a llamarla por su horrible traducción española, enseguida profundizamos), Primera plana (simpática obra que se benefició de un movimiento nostálgico provocado por obras como El golpe [The Sting, 1973. George Roy Hill] y El gran Gatsby [The Great Gatsby, 1974. Jack Clayton]), Fedora (Ídem, 1978) (sin duda alguna el film menos Wilder de Wilder -1-, una curiosa obra, en ocasiones fascinante, en la que el final episódico le puede) y Aquí, un amigo (Buddy, Buddy, 1981) (última ocasión de ver al trío Lemmon-Matthau-Wilder, en un film desafortunado y con un epílogo vergonzante: un final indigno para la maravillosa carrera del realizador). Tras ella, productoras y demás imperio hollywoodiense, dio la espalda al pequeño gran hombre, que tanto había hecho por el cine y que con tanta facilidad este se desquitó de él (no deja de ser curiosa, la alineación comercial de Wilder, condenada en ocasiones por gente como Truffaut o Godard).

Así Avanti! nace en el 1972 tras una adaptación de la obra de Samuel Taylor de manos de los ya inseparables I.A.L. Diamond y Billy Wilder (como se ve, para lo bueno y para lo malo). Es curioso como Wilder se quejaba siempre de sus películas que habían tenido un mal estreno comercial con comentarios como «no eran los actores apropiados». De Avanti! dijo: «Lemmon, estaba muy bien. Pero no era el hombre adecuado. Debería haber tenido una vida amorosa propia... No sabía hacer de amante sin darle un toque cómico. Salió bien. La película, en conjunto, no. Pero le hicimos lo más romántico posible. No era una historia de amor, pero lo parecía... Juliet Mills estaba llena de nervio, pero resultaba verosímil en el papel. Se puso a comer y comer, pero no consiguió engordar más. Es una buena actriz, y es el único papel que ha tenido en 20 o 30 años. Yo quería que estuviera verdaderamente gorda, que no diera pena verle a él volver con su mujer» (2).

La mala uva wilderiana

Sea por lo que fuere, bien por el mal recibimiento que estaban teniendo sus films, bien por que al ir cogiendo cada vez una edad más adulta, Wilder, sin dejar de ser tremendamente cómico, resulta en Avanti! perversamente siniestro. Si ya se adivinaba en sus últimos films como Wilder, libre ya de la censura cinematográfica, se volvía más atrevido, mostrando desnudos y bromeando abiertamente sobre la marihuana (3), a la vez sus tramas empiezan a circular curiosamente sobre el fenómeno de la muerte. Avanti!, Fedora, Aquí un amigo e incluso La vida privada de Sherlock Holmes, pese a su aparente ligereza (excepto la protagonizada por Holden), y su clara vertiente cómica, mantiene una trama central basada en la muerte, vía accidente (Avanti!), suicidio (Fedora) o asesinato (Aquí un amigo -4-).

Pese a este latente pesimismo del realizador (aún no se me va de la cabeza la última escena de La vida privada de Sherlock Holmes), se esconde por ello esta gran comedia (la última ya), que pese a las flojas críticas que recibiera en su día (5), no deja de ser una de las comedias románticas más bonitas plasmadas en el celuloide. Evidentemente, el romanticismo expuesto tanto en El apartamento (The Apartment, 1960) como en Sabrina (Ídem, 1954), es bastante superior al de Avanti!, pero ésta, ya no es que sea superior al 99% de las comedias románticas que se estrenan hoy en día, si no que está bastante más por encima de obras supuestamente mejores de Wilder, como pueden ser La tentación vive arriba (The Seventh Year Itch, 1955) o Irma, la dulce (Irma, la Douce, 1963). En palabras de Fernández Valentí: «Avanti! es, en este sentido, la comedia más vitalista de su director. Todo en ella respira una sensualidad y una joie de vivre, propiciadas por el sol y la calidez del simpático paisaje napolitano en el que se enmarca el grueso de la acción, que sin embargo no cae en ningún momento en el tipismo local ni en el ternurismo fácil » (6).

Tras los pasos del padre

De nuevo en Wilder, tenemos un inicio de película fantástico. En una escena totalmente muda vemos como Wendell Ambruster Jr. (Lemmon) subido a un avión al lado de un sacerdote que no para de rezar el rosario, se va al retrete del aparato junto con un hombre mayor y se encierra en él, ante la mirada atónita de pasajeros y tripulación, para justo después... salir del retrete con la ropa intercambiada. La razón: Ambruster se ha enterado de que su padre ha fallecido en un pequeño pueblo de Nápoles mientras jugaba al golf y no le había dado tiempo de cambiarse.

La trama de la película, previsible en cierta manera, gira alrededor de cómo los dos hijos (Lemmon y Mills) de los amantes acabarán siguiendo los pasos de sus progenitores, hasta el punto de seguir viéndose cada verano del 15 de julio al 15 de agosto. El devenir de la trama, como Wilder y Diamond conjugan la narración es otra historia. Curiosamente Wilder, siempre más preocupado por el guión que no por supuestos planos artísticos, tiene en Avanti! una de sus escenas más bien rodada, aquella en la que en un lento travelling lateral vamos descubriendo a Ambruster recogiendo la ropa del suelo que se va quitando Pamela hasta quedarse desnuda y lanzarse al mar. Es representativo también como la inicial misoginia que presenta Ambruster, tachando de gorda sin más a Pamela (buen apunte de guión, que sin embargo no se traducía en el cuerpo de Mills), para ir transformándose poco a poco en una persona sensible y romántica, quizás arrastrado por el impredecible destino, quizás hipnotizado por el sutil ambiente romántico de la costa italiana. En palabras de Ramón Freixas: «En este film, agitado y conmovedor, en esta comedia deliciosa e inteligente, triunfa el hedonismo» (7).

Es por eso que jamás se puede tachar Avanti! de film menor, desde la impecable ambientación (de lo más colorista rodado jamás por Wilder, siempre apegado al blanco y negro), hasta el cúmulo de personajes inolvidables (¡ese increíble conserje interpretado por Clive Revill!), y por supuesto, ese C.C. Baxter adulto, vendido finalmente a las grandes corporaciones y que, sin embargo, en un rincón de su corazón, ha guardado el suficiente romanticismo como para darse una segunda oportunidad.

(1) Hablo sin haber visto El vals del emperador, de la que sólo he leído malas opiniones.
(2) "Conversaciones con Billy Wilder". Cameron Crowe. Alianza Editorial.
(3) De hecho, la idea base de Avanti! era que el padre de Lemmon hubiera tenido un amante y no una amante.
(4) En Avanti! también hay un asesinato, el del botones chantajista a manos de su amante bigotuda.
(5) El prestigioso Vincent Canby llegó a calificarla de «terrible en todos los aspectos».
(6) "La sonrisa de la crueldad". Tomás Fernández Valentí. Dirigido por... nº312.
(7) "Avanti!". Ramón Freixas. Nickel Odeon. Nº 10