| ESCALOFRÍO EN LA NOCHE (Play Misty for Me, 1971) |
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Los primeros pasos y tropiezosLa revancha del seductorSiempre resulta interesante acercarse a los debuts cinematográficos de realizadores que, con el tiempo, han ido adquiriendo mayor notoriedad, aunque en algunos casos, no hayan estado precisamente ligados los conceptos éxito-calidad artística. Desde luego, Clint Eastwood, no es uno de estos realizadores. Su trayectoria vital como cineasta durante más de tres décadas da la sensación de haber ido recorriendo un camino de privilegiados en el que rendimiento artístico y resultados comerciales han sabido conjuntarse a la perfección -evidentemente, con alguna que otra excepción, llámese Bronco Billy (ídem, 1980), llámese El principiante (The Rookie, 1990)- hasta la eclosión del cine de Eastwood a finales de los ochenta, en el que, simplemente, paso de ser un realizador notable a un director ya clásico, con obras tan excepcionales cómo Cazador blanco, corazón negro (White Hunter, Black Heart, 1990), Sin perdón (Unforgiven, 1992), Un mundo perfecto (A Perfect World, 1993) y Medianoche en el jardín del bien y del mal (Midnight in the Garden of Good and Evil, 1997). Por eso hoy, treinta años después, revisitar su ópera prima Escalofrío en la noche, resulta cómo mínimo, un experimento enriquecedor (amén de su inherente simpatía), interpretando quizás el giro artístico emprendido por el entonces actor, cómo una puesta a punto de sus conceptos cinematográficos, que tal y cómo se reflejan en la película, aparecen mezclados y difusos, pero, y esto sí que es habitual en Eastwood, dejando un reposo inherente en el fotograma, generalmente obtenidos a través de detalles puntuales (sean frases lapidarias o secuencias determinadas del film), que hacen de su ópera prima, una película lo suficientemente interesante para revisitarla, incluso olvidándonos quien está detrás y delante de la cámara. La trama del film gira en torno a la obsesión que sufre una mujer, Evelyn Draper (Jessica Walter) por un locutor de radio llamado Dave Garver (Clint Eastwood), a quien llama cada noche para que ponga la canción "Nebulosa" en su programa . Tras un fugaz encuentro sexual de la pareja diseñado por Evelyn, esta empieza a acosar a Dave, un seductor nato, a quien sus infidelidades le llevaron a perder a su novia Tobey (Donna Mills), hasta el punto de llegar a la obsesión y la locura por parte de la extraña mujer. Eastwood el año anterior había realizado el que sin duda podría ser, el film más atípico de su carrera, en la fantástica y turbadora El seductor (The Beguiled, 1971) de Donald Siegel, donde el personaje interpretado por el actor, era un ser mezquino y mentiroso, que se aprovecha de unas mujeres (mayores y pequeñas) que le recogen herido del campo de batalla y le curan en su escuela para jóvenes muchachas, para al final, acabar muerto y con una sola pierna tras la venganza de las féminas. El film, un rotundo fracaso económico, parece ser uno de los puntos de máxima inspiración de Eastwood a lo largo de toda su carrera, en especial en sus obras más a contracorriente y personales, donde la ambigüedad de los personajes principales aparece remarcada desde el primer fotograma del film: obras cómo El aventurero de medianoche (Honky-Tonk Man, 1982), Bird (ídem, 1988), Cazador blanco, corazón negro o Sin perdón, tienen en sus protagonistas antihéroes muy del estilo de Siegel e, incluso, John Ford, donde la complejidad de los personajes es mucho más rica en matices y lecturas que los héroes de cartón piedra interpretados por Eastwood en obras cómo Licencia para matar (The Eiger Sanction, 1975) o Impacto súbito (Sudden Impact, 1983). Justo en medio de los dos grupos deberíamos situar al protagonista de Escalofrío en la noche, Dave Carver, un joven egoísta cuyas ganas de redención parecen más justificadas con el hecho de verse acosado por Evelyn que por el deseo de volver con Tobey. De hecho, hasta se podría simpatizar con Evelyn, por extremo que parezca, puesto que lo único que hace, es resistirse a ser apartada de Dave, inmiscuyéndose en su modus operandi, basado en sexo en una noche y portazo al día siguiente. Sin embargo, Eastwood, se toma la revancha con respecto al film de Siegel y decide dar la victoria a este seductor, tal y cómo hubiera hecho Harry Callahan, considerando que Evelyn ha traspasado ya la línea de la legalidad al matar a un policía e intentar asesinar a Tobey y Dave, e incluso, dejar malherida a la mujer de la limpieza del piso de Dave. Un film de terror de Serie BSi en el aspecto argumental el film resulta entretenido y divertido, dado su aspecto naïf y extravagante, en el aspecto netamente cinematográfico ya es otra historia. El debut en la dirección de Eastwood, el mismo año en que interpretaría uno de sus legendarios papeles en Harry, el sucio (Dirty Harry, 1971), otra vez con Siegel (2), presentaba tan pocas confianzas que hasta el propio Eastwood tuvo que renunciar a su salario para convencer a los ejecutivos de la Universal de que el film resultaría barato y rodado en muy poco tiempo (lo que parece ser una constante de Eastwood en toda su filmografía). El estilo visual de Eastwood en el film, es cómo mínimo, desconcertante. Si lo mejor del film resulta cuando aparece siempre el personaje distorsionador de Evelyn, tanto en las escenas en las que hay cierta acción cercana al terror -cuando asalta a la mujer de la limpieza, rodada en planos cortos y rápidos, cercanos al terror más puro de serie B, remarcando cada uno de los cuchillazos y la presencia de la sangre, tanto en el rostro cómo en los vestidos y los muebles que rodean a los protagonistas-, lo peor desde luego, es todo aquello que rodea a la pareja de Dave y Tobey, rodado con todo tipo de planos, desde generales hasta primerísimos, con un uso del zoom fuera de lugar, y con una tonalidad cromática y uso de la música totalmente cursi, sorprendente en un realizador cómo Eastwood, que en estos últimos años ha resultado ser tremendamente lírico y acertado en sus composiciones. Habría que hacer aquí especial hincapié en el intermezzo del film, en el que durante ¡una canción entera! totalmente empalagosa de Roberta Flack, en el que los protagonistas pasean, se abrazan y se besan, culminando tan dolorosa escena con una puesta de sol observada por la pareja realmente inconcebible, posiblemente, el peor plano que haya rodado Eastwood en toda su carrera cinematográfica. En esta curiosa media parte del film, que coincide con
el tiempo que está Evelyn en el psiquiátrico, Eastwood deja
una impronta histórica en su film al visitar el festival de jazz
de Monterey, retratando así un perfil de la época hippie
que se vivía en esos momentos en los Estados Unidos. Época,
por cierto, a la que el propio Eastwood tirotearía desde su Magnum
44 en la saga del inspector Callahan. (1) El título original de la canción
es "Misty", una canción del pianista Errol Garner. El
título original de la película hace referencia al sugerimiento
de Evelyn a Dave para que le ponga la canción, aunque al igual
que en films cómo Infierno de cobardes (High Plains Drifter,
1972), El fuera de la ley (The Outlaw Josey Wales, 1976),
Harry El Fuerte (Magnum Force, 1973. Ted Post), Harry
El ejecutor (The Enforcer, 1976. James Fargo), La jungla
humana (Coogan's Bluff, 1968. Donald Siegel), El sargento
de hierro (Heartbreak Ridge, 1986), etc
las distribuidoras
en nuestro país de los films de Eastwood parecen decantarse siempre
por un título impactante y llamativo, al margen de si encaja o
no, ya no con la traducción literal o metafórica del título
original, si no con el mismo argumento de la película. |