Miradas de Cine UNO ROJO, DIVISIÓN DE CHOQUE
(The Big Red One, 1980. Samuel Fuller)
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Sumario
Por Carlos Rosal
Cartel de la película
EEUU, 1980. Director y guión: Samuel Fuller. Productor: Gene Corman. Producción: Lorimar Television. Fotografía: Adam Greenberg en Metrocolor. Música: Dana Kaproff. Montaje: Morton Tubor. Dirección artística: Peter Jamison. Duración: 113 min. Intérpretes: Lee Marvin (El sargento), Mark Hamill (Griff), Robert Carradine (Zab), Bobby Di Cicco (Vinci), Kelly Ward (Johnson), Stéphane Audran (Walloon), Siegfried Rauch (Schroeder), Serge Marquand (Rensonnet ), Charles Macaulay (General / Capitán).
 
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El antibelicismo de un francotirador

«Todas las guerras, desde el principio de la civilización, se hacen con sangre, son iguales, sólo son diferentes las explicaciones» Samuel Fuller

Samuel Michael Fuller, más conocido como Sam Fuller es un poeta olvidado. Lamentablemente muy poca gente, además de los que nos interesamos un mínimo por esto del cine nadie le conoce, nadie ha visto sus películas y muchos menos sabría decir dos títulos de este enorme personaje que hacia enormes películas.

Samuel Fuller fue un francotirador y es para mi el Jean-Luc Godard americano con el permiso de Ray. Tachado de fascista desde la revista francesa Positif, rival de los Cahiers, cuya redacción al completo se arrodillaba ante su cine, demostró con sus varias obras maestras que no era ni muchísimo menos fascista, pero tampoco de izquierdas, era un anarquista, un dinamitero, un espíritu rebelde individualista, un poeta maldito.

No es que Fuller sea Orson Welles, pero posee esa extraña aureola, que tanto gusta a los cinéfilos mitómanos entre los que me incluyo, que hacen que en sus películas siempre haya “algo mas”, quizás sea su estilo sucio, directo y sin concesiones que juntado con esa fama de rebelde que le obligo a ganarse la vida fuera de Hollywood, hacen de él, como en los grandes casos, un cineasta irrepetible.

Entre 1941 y 1945 Samuel Fuller perteneció a la compañía numero uno que da nombre a esta película, la Big Red One, la división norteamericana número 1 y combatió en el Norte de África y en Europa. Este es por lo tanto una película realizada desde el conocimiento directo, como también sucedía en otros films de Fuller como Park Row (id, 1952) ambientada en el mundo del periodismo, profesión que ejerció durante años y que le sirvió para conocer esos bajos fondos retratados en Manos peligrosas (Pick up on south street, 1953).

Uno Rojo, división de choque es un film antibélico al cien por cien. Desde el minuto uno, Fuller ya deja clara ya su postura y mediante un relato circular y nos lo ira confirmando plano a plano, sin ambigüedades. El film comienza a finales de la Primera Guerra Mundial en Alemania, en un blanco y negro desolador fotografiado por Alan Greenberg, el operador jefe de la tercera parte de Terminator (The Terminator, 1984. James Cameron), se nos muestra como Lee Marvin (llamado “El sargento” durante todo el film) mata a un alemán cuando este le advertía que la guerra había terminado. Así empieza la obra maestra de Samuel Fuller, sin contemplaciones.

Una de las grandezas de esta película es su construcción argumental, de la que se extrae una clara conclusión, la guerra, como la Big Red One, no atiende a ningún tipo de lógica. La compañía capitaneada por Lee Marvin vaga por las zonas del conflicto (Norte de África, Francia, Italia, Alemania) sin rumbo fijo, llegando, luchando y sobreviviendo. «Sobrevivir es la única gloria en la guerra» se plantea en tres momentos de la película.

Pero Fuller, fiel a su estilo, no se queda en una reflexión desapercibida o enterrada bajo una trama argumental. No hay mas que recordar los dos últimos episodios, el que acontece en un campo de concentración donde los soldados descubren a los prisioneros y se quedan helados (Fuller hace un plano contra-plano en una escala muy reducida y en silencio que realmente hiela la sangre) y la secuencia que resume el objetivo de esta película y a la vez deja claro quien era Samuel Fuller. En un hospital psiquiátrico, por una serie de circunstancias, un enfermo mental coge una ametralladora y dispara compulsivamente (igual que lo hará Mark Hamill después, por cierto) mientras grita: «¡Mirad, estoy sano, estoy sano!»

Un Fuller que a la vez de directo se muestra muy irónico (una “opción” que abandonaría después de esta película). Desde el periodista fumador de puros (vivo retrato del cineasta), el rollo de papel de water en medio del desembarco o el cachondeo de los soldados de reemplazo (la Big Red One son 4 más los que vienen y éstos son los que siempre pringan) sirven para humanizar a esos personajes que Fuller tan bien conoce y a la vez desarrollar un tema presente a lo largo de la filmografía del cineasta, la camaradería.

El film como he dicho tiene una estructura circular, las peripecias de la compañía terminan con Lee Marvin perdonándole la vida a un alemán, hecho que como apunta Carlos Losilla en su breve comentario del film en la revista Dirigido por... (nº 302, Junio 2002) le otorga una imposible redención al personaje. Para terminar diciendo que por ese motivo Uno Rojo división de choque es la película que termino con el cine bélico hasta que «...Spielberg volvió, como siempre, para saquear las tumbas». Como no, Spielberg tenia que aparecer, una vez mas, en boca de los que no reconocen a un buen director de cine.

Porque Uno Rojo... no acabo con el cine bélico ni mucho menos, con lo que acabo Uno Rojo... es con Samuel Fuller (1) y por ello una forma de hacer y entender el cine que jamás volverá.

Make a movie is like a battle field: love, hate, violence, action, death, in one word...emotion. Samuel Fuller en Pierrot el loco (Pierrot, le fou, 1965), de Jean-Luc Godard.

Ese era Samuel Fuller.

(1) Después de este, Fuller dirigió 4 films para el cine antes de pasarse al medio televisivo. Conociendo dos de esos cuatro y siendo Perro Blanco (White Dog, 1982) la mas lograda, puede afirmarse que la gran ultima película de Fuller fue esta.