| IMPACTO (Blow Out, 1981) |
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El sonido de la muerteImpacto es una de las películas de Brian de Palma que mejor muestra las constantes de su cine. Desde sus alardes técnicos (alambicados movimientos de cámara, movimientos circulares, picados y contrapicados, escenas mostradas ralentizadas, el uso de la multipantalla…), sus temáticas más consabidas (asesinos, sexo, política, voyeurismo –en el film que nos ocupa el voyeur se transforma en “escuchador”-, el cine visto dentro del cine, el uso de la tecnología…), hasta ciertos iconos muy presentes en su filmografía (las duchas, las estaciones de metro y las grandes estaciones de tren…). Y como no podía ser de otra manera en De Palma, Impacto fagocita su argumento de otros films. En este caso de La conversación (The conversation, Francis Ford Coppola, 1974) y Blow up (Blow up, Michelangelo Antonioni, 1966). Estos dos autores están muy alejados de las temáticas depalmianas, sin embargo, el autor de Atrapado por su pasado (Carlito's Way, 1993) plantea muy eficientemente una historia de intriga con ribetes de denuncia social con su punto de mira puesto en los sucios tejemanejes de la lucha por el poder. Tras el éxito de Vestida para matar (Dressed to Kill, 1980) De Palma se embarcó en el proyecto de Impacto con total libertad de movimientos. En un principio pensó en Al Pacino, pero éste no se mostró interesado y el papel protagonista acabó encarnándolo John Travolta. Impacto se basaba en un guión propio de De Palma. Costó 18 millones de dólares y tuvo un lanzamiento a lo grande en Estados Unidos pero acabó siendo un fiasco en taquilla. Jack Terry (John Travolta) es un técnico de sonido que trabaja para una productora de películas de terror de serie Z. Está disgustado por el pésimo resultado de una escena en la que asesinan a una chica en una ducha. El grito de terror de la actriz causa más risa que miedo. Jack se va por la noche a un parque a registrar sonidos para la película. De repente, se produce el accidente de un coche, y él registra el sonido. El coche sale de la carretera y cae a un río; Jack se lanza al mismo y consigue rescatar a Sally (Nancy Allen). Una vez en el hospital, descubre que en el accidente ha fallecido el gobernador McRyan (el favorito para ser el Presidente de los Estados Unidos en los inminentes comicios). Un amigo, y miembro del equipo del gobernador, convence a Jack para que no hable con la prensa con la intención de no desprestigiar a la familia del fallecido al viajar éste con una mujer extraña. Jack se va con Sally a un motel, y allí escucha la grabación del accidente, desubriendo que hubo un disparo previo al reventón de la rueda que causó el accidente. A partir de aquí, Jack se verá envuelto en una intriga criminal con un asesino a sueldo desbocado y una encarnizada lucha por el poder como telón de fondo. El voyeur Como en el cine de Alfred Hitchcock, el voyeurismo se convierte en el de Brian de Palma en una práctica común de su filmografía. En Impacto encontramos una variante al transformar la mirada por la escucha. De este modo, el protagonista de la película no se aleja de otros personajes que recorren la filmografía de De Palma (desde el joven Peter Miller de Vestida para matar hasta el Jake de Doble cuerpo). Los voyeur de De Palma son seres malsanos. Es a través de estos actos como demuestran toda su vulnerabilidad ya que disfrutan de la visión (“escucha” en el caso que nos ocupa) de la intimidad de los demás a pesar del sentimiento de culpa que les acarrea. El precio del poder «Soy fruto de los sesenta, con fuertes sentimientos en contra de la degeneración moral de América en los últimos cuarenta años. Todo comenzó con el asesinato de Kennedy, pero luego vino Vietnam, el Watergate. Nos hemos convertido en una sociedad avariciosa y arrogante, motivada por el éxito y el dinero… Mis películas se mueven en un mundo corrupto dentro del que mi personaje trata de encontrar un marco moral en el que trabajar» (1) . Otra de las constantes del cine de De Palma es su posicionamiento frente el poder. El poder es, en las películas de De Palma, peligroso, amenazante y violento para el individuo. Cuando, como en Impacto, nos encontramos ante el poder político, la visión del director es totalmente negativa. Como sucede en algunos de sus films, las teorías conspiratorias cobran un especial protagonismo. En Impacto se produce el asesinato del candidato favorito para ocupar la Casa Blanca. Cuando Jack intenta comunicar a la policía los datos que ha ido recopilando en su investigación, ésta no es muy receptiva y pone constantes trabas a los argumentos de Jack. Finalmente, Sally muere a manos del asesino (ante un impotente Jack) mientras la ciudad celebra el desfile del Día de la Libertad. La batalla contra el poder se salda de modo trágico, la lucha contra el poder está perdida de antemano. Otro aspecto a remarcar en este sentido es el papel de los medios de comunicación. Los medios de comunicación, al servicio del poder, manipulan los hechos. Es la televisión la que anuncia la celebración del Día de la Libertad y la candidatura del gobernador McRyan, pero también ella acaba encubriendo la conspiración con el anuncio de la muerte del asesino a manos de su última víctima. El telespectador queda de esta forma situado en el territorio de la mentira; no así nosotros, conocedores de la macabra realidad. El cine dentro del cine Al desarrollar la película dentro del mundo del cine, Impacto juega con la ambivalencia de la ficción y la realidad. Homenajes a diversas películas y directores aparte, De Palma muestra en algunos de sus films los interiores del cine. En Impacto hay dos películas; una de ficción (la película de terror en la que trabaja Jack) y la real (la conspiración política contra el gobernador McRyan). La trama de la película mezcla estos dos filmes hasta fusionarlos en el epílogo final. De Palma hace un paralelismo entre la ficción (tomando al cine como elemento manipulador del espectador) y el espionaje (elemento de manipulación del ciudadano). La profesión de Jack es otra referencia al cine. Jack trabaja, como en los inicios de Brian de Palma, en cierto ambiente underground. El ambiente cotidiano de la “Idependence Pictures Incorporation” resume la primera etapa de la carrera del director. Un final impactante Cabe hacer mención a parte al final de la película. Jack no consigue salvar la vida de Sally antes de acabar con la vida del asesino. A pesar de ello, Jack aprovechará los gritos de Sally registrados en su magnetofón para doblar la escena de la ducha vista al principio de la película. El cine de De Palma nos muestra siempre una concepción pesimista del hombre y el mundo. Quizás sea en Impacto y gracias, sobre todo, al final de la película donde este hecho queda patente con más fuerza. El grito (esta vez terrorífico de verdad) transmite al espectador una desazón que dista mucho del happy end convencional. Es un final redondo y eficaz que otorga al film una fuerza arrebatadora y desasosegante. El manierismo como estilo De Palma es, ante todo, un director visual. La imagen siempre está al servicio de la palabra y, evidentemente, del argumento. Es en la presentación visual de la historia donde el director esconde gran parte del contenido de la película. Fondo y forma cogidos de la mano. La estética del cine de Brian de Palma se basa en un estilo inquieto y ampuloso. En sus películas solemos encontrarnos con panorámicas, travellings, largos planos-secuencia, ampulosos movimientos de grúa, etc.. «Siempre estoy preocupado en encontrar el uso correcto de la cámara para el tema que estoy filmando… Cuando ruedo una película… trato de orquestar un diseño visual del filme. Eso es tan importante como el guión de la película, y es donde un director dirige en realidad» (2). Cabe destacar, en el apartado técnico de la película dos escenas. La primera es aquella en que Jack revisa en el hotel la cinta sonora del accidente moviendo un lápiz en el aire como si fuera el micrófono con el que grabó los sonidos la noche del accidente. La escena es un prodigio de montaje y de puesta en escena. La segunda es aquella en la que Jack descubre que todas las cintas de su archivo han sido borradas en un travelling circular. Son cinco vueltas completas las que da la cámara, mientras que Jack va moviéndose por la escena mostrándonos el director toda la angustia del personaje. La sombra de Hitchock Es archisabida la pericia de Brian de Palma para fagocitar a otros clásicos del cine, en particular a Alfred Hitchcock. Las películas de De Palma están plagadas de los hallazgos, obsesiones y planos determinados del director inglés. Sin embargo, De Palma no sólo utiliza a Hitchcock sino que también repara en otras influencias como, por ejemplo, Serguei Eisenstein en Los intocables de Elliot Ness (The Untocuchables, 1987). En Impacto, el argumento parte de dos referencias, en primer término la fotografía ampliada del Blow up de Antonioni y, en segundo término, el espionaje sonoro de La conversación de Coppola. No obstante, y como suele ser habitual en De Palma, estas influencias no siginifican dependencia. Brian de Palma quedó sorprendido por la acogida del público y la crítica del film. «Impacto es un film político inhabitual, lleno de significados con una gran investigación en su estructura, y ha ido muy mal. La crítica ha dicho que era una mala película de terror y de suspense, lo que me ha dejado estupefacto. Nadie ha entendido la película… Si tuviera que repetir Impacto creo que la haría de manera distinta, porque me parece que he perdido un poco al público» (3). Bajo estas declaraciones, cobra un sentido especial un film como Snake eyes (Sanke Eyes, 1998), que el director realizaría diecisiete años después. La película es una reescritura de Impacto. Todos los elementos temáticos señalados en este estudio se repiten en Snake eyes pero la contención formal y estilística de Impacto acaba convirtiéndose en un puro ejercicio de estilo carente del alma que poseía ésta: he aquí el paradigma del cine del Brian de Palma actual. De Palma detesta aburrir al espectador pero, desgraciadamente, no todo vale. (1) Marcelo Cantero, "Brian de Palma", pág. 49, Cátedra,
2000. |