Miradas de Cine Erich Wolfgang Korngold
(Moravia, Austria-Hungría, 1897 - Hollywood, 1957) [Músico]

La música y el cine han tenido siempre una muy estrecha relación. Desde las primeras proyecciones en que funcionaba como mero acompañamiento de las imágenes mudas y para las que se utilizaban adaptaciones para piano de música orquestal o melodías populares, a partir de los años 30, cuando el cine sonoro se había impuesto, la música comienza a ser apreciada como parte fundamental del proceso de producción, como la fotografía, el montaje o la dirección artística. La música se convierte así en un recurso narrativo que potencia las imágenes y crea ambientes sonoros adecuados al tono de cada secuencia.

A partir de esta década aparecieron compositores que no sólo comprenden la importancia de la música en el cine sino que compusieron bandas sonoras de una excepcional calidad musical. Uno de estos primeros grandes compositores fue Erich Wolfgang Korngold (Brno-Moravia, Imperio Austrohúngaro [hoy República Checa] 1897 - Hollywood, EEUU 1957).

Con una sólida formación clásica, Korngold fue un niño de un talento muy precoz y a los once años ya comienza a componer. Su padre, el profesor y crítico Julius Korngold, lo presenta al compositor Gustav Mahler que queda admirado por el gran talento del joven. Korngold no sólo compone con notable éxito cantatas, ballet, ópera y obra orquestal sino que también toca el piano y es un excelente director. En unos años la prensa vienesa le consideraría entre los compositores más importantes del momento.

A principios de la difícil década de los 30 con el ascenso del nazismo en Europa, Korngold, de origen judío, tuvo que abandonar, al igual que otros destacados compositores como Hans Eisler o Franz Waxmam, su país en busca de mejores y más libres horizontes en los que desarrollar su trabajo.

Así en 1935 llegó a Hollywood de la mano del director teatral austriaco Max Reinhardt con quien ya había trabajado en la puesta en escena de "El murciélago" de Johann Strauss hijo (Berlín, 1929). Su primer contacto con la industria del cine será la película El sueño de una noche de verano (A Midsummer Night´s Dream) dirigida por Reinhardt y William Dieterle. Para ella realizó los arreglos musicales de la Obertura para El sueño de una noche de verano en mi mayor Op. 21 de Félix Mendelssohn-Bartholdy.

La colaboración de Korngold con Dieterle continuará durante toda su carrera. Para él compondrá también la música de Otro amanecer (Another Dawn, 1937), El príncipe y el mendigo (The Prince and the Pauper, 1937), Juárez (id., 1939) o Magic Fire (1956), biografía del músico Richard Wagner y última banda sonora de Korngold.

En 1936 compone la música de Caballero Adverse (Anthony Adverse) dirigida por Melvin Le Roy y que le valió su primer Oscar.

Otro de los directores con los que Korngold colaboró de forma continuada fue Michael Curtiz, contratado durante los años 30 y 40 para la major Warner Bros.

Sus películas alcanzaron una gran popularidad y lanzaron a Errol Flynn como estrella y héroe de películas del género de aventuras; El capitán Blood (Captain Blood, 1935), Robin de los bosques (The adventures of Robin Hood, 1938), La vida privada de Elizabeth y Essex (The Private Lives of Elizabeth and Essex, 1939), El halcón de los mares (The sea hawk, 1940) y El lobo de mar (The Sea Wolf, 1941).

Quizás sea ésta la mejor etapa del trabajo de Korngold en Hollywood. Sus composiciones tienen una gran profundidad y sensibilidad, mostrando una extraordinaria calidad musical y una orquestación de excepcional riqueza y adecuación ambiental. Su música envolvía a las imágenes de una grandeza y una épica tales que la banda sonora alcanzó sus niveles más altos de expresión y fuerza dramática.

Su música está llena de matices sonoros, es de amplio vuelo melódico y muy colorista. Destaca asimismo por su gran riqueza narrativa, lo que conseguía con unos arreglos orquestales magníficos que potenciaban la belleza y la fuerza de las escenas a las que la música acompañaba.

La Obertura y la pieza final Freedom de El halcón de los mares, el tema de amor Darling de La vida privada de Elizabeth y Essex o la Obertura de El capitán Blood son una verdadera maravilla.

Quizás la partitura que escribió para Robin de los bosques en 1938 merezca un especial recuerdo, no sólo le hizo ganar su segundo Oscar sino que es considerada por muchos su mejor composición.

El gran talento e inspiración para componer algunas de las más hermosas bandas sonoras escritas para el cine y entender la gran importancia que la música puede alcanzar dentro del arte cinematográfico han hecho que a Korngold le corresponda un lugar de honor en la música escrita para el cine, además de influir en la obra de otros muchos compositores hasta el día de hoy que lo han considerado el más grande compositor de la historia del cine.

«El último testamento al talento del Korngold cinematográfico, es que su magnífica música retiene su impacto cuando es escuchada sin la imagen para la que ha sido originalmente creada, iniciando una nueva vida, a veces de mayor éxito, en las salas de concierto de todo el mundo». Brendan G. Carroll. Pte. Erich Korngold Society. Diciembre, 1996.(Comentarios al programa nº 8 de la Orquesta Sinfónica de Tenerife. 6 Febrero 1997).