Es HOTEL RWANDA un alegato en contra de la intolerancia y el fascismo (que puede vestirse de muy diversas formas),
sustentado en un descripición casi hagiográfica de su protagonista (espléndidamente interpretado
por Don Cheadle), ligero de reflexión y profundización, previsible y tópico en su discurrir, maniqueo
sin convicción pero con entusiasmo, de una puesta en escena funcional pero desapasionada, que roza el esperpento y
lo demencial con ese happy end fuera de toda lógica. En definitiva, una película vulgar.
(J.D. Cáceres).
El director chino Zhang Yimou construye con LA CASA DE LAS DAGAS VOLADORAS una trágica historia de amor en un
contexto aventurero (en concreto el género wuxia) que brilla en la coreografía de los combates y
resulta apasionante cuando se fusiona con el sentido lírico del cineasta (atención al combate final),
pero que, en conjunto, resulta muy inconsistente debido a las debilidades y trampas del guión, asi como a
diversos excesos formales y a una tendencia hacia un vacuo esteticismo. (J. D. Cáceres)
MILLION DOLLAR BABY transmite una emoción que no sólo tiene que ver con la historia, sino que va
más allá de ella, en todo ese "subtexto" que consigue llegar al espectador, ya sea mediante la
interpretación de los actores, ya mediante esa puesta en escena tan elegante como misteriosamente perfecta.
(S. Farré)
El último largometraje de Clint Eastwood, MILLION DOLLAR BABY, se revela como uno de los mayores hitos de
la reciente historia del cinematógrafo. Eastwood consigue conmover con una historia sencilla (y más o
menos previsible), gracias a un prodigioso empleo de los recursos del lenguaje del cine. Una película que,
no obstante, trasciende todo esto para erigirse en una impresionante reflexión en voz baja sobre
(el sentido de) la vida. (J.D. Cáceres)