The Million Dollar Hotel empieza con una escena tan fantástica y misteriosa como nunca antes ha filmado Wim Wenders.
Tom Tom (Jeremy Davies) es un joven que camina por el tejado de un edificio de Nueva York alto y desmantelado —primero con recelo, y luego deliberadamente. Se detiene. Después de un descanso súbito (la mise en scène de Wenders es muy musical en sus ritmos y énfasis), la cámara cae en picado hacia él, buscando pistas de sus pensamientos más íntimos. Entonces, mientras la música crece, Tom Tom corre a lo largo de todo el tejado y se lanza al vacío —dando un giro enigmático hacia un reloj que no se ve justo antes de caer.
La siguiente imagen es un plano en perspectiva, lento, suspendido, que viaja y escudriña a través de todas las habitaciones de ese hospicio llamado "Million Dollar". Este plano de Wenders reconstruye de nuevo la última imagen de la sublime Beyond the Clouds (1995) de Michelangelo Antonioni —un panorama similar de habitaciones, personajes e intrigas bullendo a la vez, formando un triste pero sólido poema de desconexiones.
Este audaz y dramático comienzo contiene toda la presunción artística de The Million Dollar Hotel. Film con el que Wenders regresa a los experimentos de sus trabajos anteriores, en concreto The State of Things (1982). Preocupado por el impulso mortal que toma un solo argumento hacia su desenlace inevitable, prefiere flotar entre el surtido de impresiones de una auténtica "Casa de la Ficción" (1), como hizo Rivette en Céline and Julie Go Boating (1974) o Godard en Detective (1985). Casi se tiene la sensación de que la película es como un videojuego sombrío —con muchos aposentos, muchas desviaciones, muchos "vínculos". pero, deliberadamente, muy pocos sobresaltos shoot-'em-up (2).
The Million Dollar Hotel fue un proyecto que Wenders, en colaboración con Bono de U2, cosechó durante muchos años (en un momento de más ambición se iba a llamar The Billion Dollar Hotel). En alguna parte de la película se halla la trama de un detective —centrado en la investigación de Skinner (Mel Gibson), un extraño tipo a lo "Robocop" relacionado con un crimen en el Hotel. Gibson, en una controvertida Conferencia de Prensa realizada en Australia en ese momento, tachó el filme de "aburrido como un perro muerto", quizás porqué —a su gusto— no 'sucede' nada en él, en términos narrativos. De algún modo, Mad Mel tenía razón: no esperéis giros bruscos o grandes conmociones en ésta escueta intriga.
La principal intención de Wenders es explorar su propio sello dentro de lo que a veces se ha denominado en Australia o Gran Bretaña " quirky comedy " (3). Lo hace a través de una procesión de personajes de poca moral, a veces agotadoramente excéntricos —aunque la aparición de Peter Stormare como el miembro secreto de los Beatles es bastante entretenida.
De hecho, la película tiene muchos aspectos de la Nouvelle Vague de los años 60. La desenfadada celebración de indigencia bohemia rinde homenaje a los filmes de Eric Rohmer (The Sign of Leo, 1959) y Leos Carax (Les Amants du Pont-Neuf, 1991). Tom Tom, un tipo apuesto y visionario, recuerda a Denis Lavant, el actor favorito de Carax, así como también a Billy Crudup en Jesus' Son, de Alison Maclean (1999 —filme que en sí es una vuelta a los '60).
Pero Milla Jovovich, como Eloise, pone a prueba la paciencia de algunos espectadores. Como Anna Karina para Godard o Juliette Binoche para Kieslowski, Wenders la presenta como una figura atormentada y etérea, una tenue proyección de lo masculino que "otorga su cuerpo pero conserva su alma". Cada vez que aparecía en pantalla, me acordaba del comentario irónico que oí en un documental sobre Wenders de los años 80 y que aún se sostiene. «Todas sus películas se reducen a lo mismo: La vida es triste, las mujeres misteriosas —así que, pon otro disco».
Como en muchas películas contraculturales de los 60 (por ejemplo, Alice's Restaurant de Arthur Penn), The Million Dollar Hotel enfrenta a una comunidad bastante radical, o extensa familia libre de espíritu, contra el aparato social fascista simbolizado por Skinner. Y (como en Until the End of the World, 1991) lanza estocadas al azar contra el corporativismo de los medios de comunicación y el control tecnológico. Aunque la política nunca ha sido el plato fuerte de Wenders, especialmente en su etapa cristiana, si bien ideológicamente floja, inaugurada con Faraway, So Close! (1993). Lo mismo pasa con el sexo: como en Wings of Desire (1987), la noción del director sobre la comunión mística entre hombres y mujeres se detiene en algo tan grosero como la consumación física.
Este es, en muchos aspectos, un filme menor en el canon de Wenders. Entre sus otras películas de la segunda mitad de los 90 - un período que considero marca un resurgir de sus carrera después del bajón iniciado con Until the End of the World - carece del entusiasmo experimental de The Brothers Skladonowsky/A Trick of the Light, la quejumbrosa, estructural elegancia de Buena Vista Social Club (un gran musical), o las intrigantes y hoscas ambigüedades de The End of Violence. Aunque, para aquellos que se avienen con la honda de The Million Dollar Hotel, todavía mantiene un sólido y placentero atractivo a bajo nivel, a modo "ambient" —muy parecido a un buen tema de música "lounge" (4).
Una cosa no se puede negar. Wenders, no importa que película sea, tiene el toque de un director auténtico: Incluso lejos de tener un escenario fascinante, su combinación entre un movimiento de cámara, una canción, y un actor consigue, inapelablemente, enaltecerle a uno el alma.
The Million Dollar Hotel no va de mucho más —una suspensión momentánea en la que las historias se detienen, la gente flota y el mundo simplemente gira, pareciendo más bien agradable que mundano y miserable, para variar.
(1) NdT: Recurso en el que se suceden diferentes narradores-focalizadores dándonos sus respectivas versiones en torno a un mismo estado de cosas. Proviene de la famosa metáfora del escritor Henry James (Prefacio a El retrato de una dama) donde se contempla la misma escena desde ventanas distintas, consiguiéndose de esta forma diferentes perspectivas de una misma situación.
(2) NdT: Películas de acción con muchos tiros y violencia.
(3) NdT: Comedia esperpéntica.
(4) NdT: De salón
TRADUCCIÓN: © Laia R. Pujals
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