OMAGH (Omagh, 2004 )

Director: Pete Travis. IntérpretesGerard McSorley, Michele Forbes, Brenda Fricker, Stuart Graham, Peter Balance, Pauline Hutton, Fiona Glascott. Audio: Castellano 5.1, inglés 2.0. Vídeo: 16/9 (1.33:1). Subtítulos: Castellano. Duración: 106 min. Distrubuidora: Cameo Media.
A la venta a partir del 30 de noviembre

Película realizada para la televisión británica que repite el mismo formato de la notable Bloody Sunday, cuyo director participa en esta ocasión en el libreto y en labores de producción. Un atentado, durante el proceso de paz (en 1998), del IRA auténtico en la ciudad de Omagh acaba con la vida de muchas de personas. Centrada la narración una vez sobreviene la tragedia (cuyos minutos previos y posteriores resultan espléndidos) en las consecuencias para los familiares y la búsqueda de justicia ante politicos, activistas y los medios de comunicación, el film dirigido por Pete Travis, a pesar de ciertas convenciones y lugares comunes, es muy interesante por la acertada recreación de los sucesos, por la inteligente critica que realiza del poder y de determinadas instituciones con intereses creados, por la magnífica labor de todo el reparto... y sobretodo por sus formas eminentemente cinematográficas y la eficacia dramática de su narrativa. (JDC)

SYMPATHY FOR MR. VENGEANCE (2002)

Director: Chan-wook Park. Intérpretes: Kang-Ho Song, Ha-Kyun Shin, Du-Na Bae, Ji-Eun Lim, Bo-Bae Han, Se-Dong Kim, Dae-Yeon Lee, Jae-Yeong Jeong, Kan-Hie Lee, Kwang-Rok Oh. Audio: Dolby Digital 5.1. Vídeo: 4:3 (2.35:1). Subtítulos: Castellano. Duración: 122 min. Distrubuidora: Manga Films.
A la venta a partir del 16 de noviembre

El realizador coreano Park Chan-wook antes de triunfar en Europa con la algo sobrevalorada Oldboy, y mucho antes de castigarnos con la hueca y —aun más— efectista Sympthy for Lady Vengeance, que se pudo ver en Sitges y otros festivales europeos, inauguró su particular trilogía (que estos titulos completan) sobre el tema de la venganza con esta cinta. La que plantea otra situación límite, de impacto se diría y propone emociones fuertes y, tal vez, reflexiones de calibre. Dudo que decepcione a los seguidores de Park aunque hay gustos para todos: desde los que consideran que es bastante mala, hasta aquellos que la prefieren a sus posteriores obras (y me refiero a defensores a ultranza de Oldboy). Ustedes deciden, pero desde luego, es una oportunidad ideal para acercarse a un cine habitualmente invisible en España. (JDC)