Superhéroes Disney
Aún sin quererlo, Sky High se ha convertido en un título bastante aclaratorio del actual estado de la Disney. La que, otrora, fuera productora de referencia en la animación, alma mater de un sinfín de obras maestras en este campo gracias a un trabajo técnico admirable y a la inteligencia de sus creadores, se ha visto recientemente relegada al ostracismo artístico: contínuos fracasos en sus cada vez peores propuestas fílmicas, así como la nada acertada decisión de abandonar la animación tradicional han conducido al estudio a un desequilibrio artístico y económico más que preocupante al que, únicamente, ha logrado salvar la solidez de la Pixar, causa y a la vez solución de todos los problemas que la Disney ha ido acumulando.
Sky High, por ello, se presenta como la evidencia más notable de esta situación. La Pixar estrenó hace dos años uno de sus productos más logrados, la espléndida Los Increíbles, trepidante y casi perfecta muestra de virtuosismo formal y narrativo, alejada de tópicos y con un apasionante subtexto que comprendía el anhelo de estos estudios por independizarse y alejarse de la sombra de la Disney. Dos años después, Sky High presenta una similar base argumental, transformando la animación en personajes reales y un sinfín de efectos digitales. Significa, asimismo, la respuesta de la Disney a los deseos de la Pixar, después de la no escisión de ambos estudios. En efecto, la relación familar de los protagonistas de Los Increíbles resultaba de una evidente complejidad y segundas lecturas: una unión inicial que conduce a la frustración, se ve transformada en liberadora independencia cuando los niños son conscientes de sus poderes (imposible mayor grado de insinuación); el contraataque de Sky High va por el camino de la ortodoxia, potenciando la unión familiar ante todas las cosas, la vinculación de los hijos hacia los padres y la interdependecia de unos y otros. El discurso, por consiguiente, se transforma en un revulsivo para combatir la situación a la que se ha visto abocada la Disney en los últimos diez años.
Pero, más allá de estas disquisiciones coyunturales y centrándonos de lleno en el film, Sky High pretende ser una mirada actualizada de una gran parte de la producción llevada a cabo por los estudios durante los años sesenta. No es nada casual, en estas circunstancias, el protagonismo de Kurt Russell, actor muy vinculado en sus inicios a la Disney y principal intérprete de uno de los films más simpáticos del periodo, Mi cerebro es electrónico dirigida por Robert Butler en 1969. Asimismo, el ritmo con el que avanza el film e, incluso, sus mismos efectos visuales parecen tener una cierta adhesión a dicha década, sin duda, la más notable dentro de las producciones no animadas del estudio. Sin embargo, el problema surge directamente de ahí: Mike Mitchell no es Robert Stevenson, ni tan siquiera Norman Tokar o el mismo Butler. Su trabajo de dirección es más que rutinario y, en ocasiones, exasperantemente falto de brío y energía. Y ello, irremediablemente, acaba pasándole factura a la película. Muy a pesar de su prometedor comienzo, y aún aceptando la premisa familiar como un mal menor, Sky High acaba convirtiéndose en un film demasiado titubeante, ya que se detiene en exceso en su envoltura juvenil y en los avatares entre sus personajes quinceañeros, antes que en explotar su premisa principal (la fútil búsqueda de "superpoderes") con la que ofrecer un cierto grado de madurez y consistencia argumental.
Sky High, pudiendo haber sido un perfecto producto de entretenimiento, queda saturado de tópicos y relegado al montón dentro de la actual producción de la Disney. Confiemos en las secuelas de Las Crónicas de Narnia. |
| EEUU. 2005. T.O: Sky High. Dirección: Mike Mitchell. Producción: Andrew Gunn. Guión: Paul Hernandez, Bob Schooley, Mark McCorkle. Música: Michael Giacchino. Fotografía: Shelly Johnson. Montaje: Peter Amundson. Dirección Artística: Bruce Robert Hill, Robert Gould. Vestuario: Michael Wilkinson. Duración: 100 minutos. Intérpretes: Michael Angarano (Will Stronghold), Kurt Russell (Steve), Kelly Preston (Josie), Danielle Panabaker (Layla), Bruce Campbell (Boomer). |
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