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Si hubiera que elaborar una lista sobre las diez actrices más bellas de la historia del cine, estoy segura de que en ella se hallaría sin duda Sophia Loren. Sophia, sinónimo de sabiduría, de filosofía, es el nombre de esta excepcional mujer que ha sido y sigue siendo uno de los grandes mitos de este arte, una mujer admirada como si de una diosa se tratase, no sólo por su físico, sino asimismo por su extraordinario carisma, personalidad y entereza a la hora de afrontar las vicisitudes que a lo largo de su vida, tanto la personal como la pública, le han ido apareciendo hasta este momento.
Sophia Loren nació en Pozzuolli, un pequeño pueblo de Italia cercano a Nápoles, hija (junto a su hermana) de una belleza llamada Romilda Villani y de un padre ilegítimo que sólo le dio su apellido y poco más. Fue su madre quien, tras no haber podido ver realizado su sueño de convertirse en una gran actriz, se dedico por entero a lanzar a su hija, una joven que por su extraña y exótica belleza cautivó muy pronto a los fotógrafos y editores —primero fue una estrella de las fotonovelas— y poco más tarde a los grandes magnates de Cineccità, conviertiéndose en la reina de estos estudios, y posteriormente en una de las grandes divas hollywoodienses.
Los hechos más destacados de la vida de esta italiana de ojos impresionantes son el centro de este documental, Buscando a Sophia, dirigido por Roberto Olla y Danilla Salta, una obra editada en nuestro país por Filmax, casi al mismo tiempo en que la misma distribuidora lanza al mercado una de las películas en las que más brilló esta actriz: Siempre hay una mujer (C'era una volta, Francesco Rosi, 1967), junto a Omar Sharif. Este actor, junto a otros personajes como Robert Altman o Ettore Scola, son los encargados, mediante sus declaraciones, de acompañar a una voz en off que, a través de un recorrido muy interesante y no cronológico, nos va desvelando los aspectos de una mujer que será recordada siempre, no sólo como un símbolo erótico innegable, sino también como una actriz sin igual. Sophia Loren ha ganado a lo largo de su vida dos Oscar, premios que, como se sabe, siguen considerados como el máximo galardón a obtener en el cine. El primero de ellos fue por la película de Vittorio de Sica, Dos Mujeres (La ciociara, 1960), un director del que la misma actriz reconoce haber trabajado como con ningún otro. Con él también destacó en Los girasoles (I girasoli, 1970), en Matrimonio a la italiana (Matrimonio all'italiana, 1964) y con la oscarizada y entrañable Ayer, hoy y mañana (Ieri, oggi, domani, 1963), película esta en la que Sophia protagonizó ante un Marcello Mastroianni que aullaba de placer uno de los striptease más eróticos y memorables de la historia del cine. Esta escena, recreada con los mismos actores para el film de Robert Altman Prêt-à-Porter (ídem, 1994) fue de hecho, y así lo recuerda entre lágrimas la misma actriz en uno de los momentos más entrañables del documental, la despedida entre ambos, el punto final a una relación profesional formada por la pareja de actores más recordada del cine italiano.
El segundo Oscar concedido a la actriz sería el que la Academia le otorgó en 1991 de manera honorífica, premiando así una carrera memorable por su gran talento interpretativo, y demostrando a las claras que la Loren no sería recordada sólo por su físico, ni por el glamur que en las revistas del corazón despertaban los rumores sobre los intentos infructuosos que Cary Grant o Marlon Brando llevaron a cabo para conseguir su amor.
Documento imprescindible para todos aquellos que admiramos a una actriz y una mujer que ha sabido brillar siempre con su eterna y perfecta sonrisa, la película ahonda, no sólo en el perfil profesional de la actriz, sino también en su vida personal y privada, en su retrato como ser humano, madre y amiga. Así, el documental enfatiza estos aspectos, a veces escondidos tras el fulgor del misticismo, la cara oculta de una mujer entregada a los suyos, al amor incondicional demostrado siempre hacia su marido, el productor Carlo Ponti, y hacia sus dos hijos, y el gran carisma que sus compañeros de profesión reconocen en ella como mujer y como ser humano. Pese a los altibajos que sufrió su fama debido a algún problema de evasión de impuestos, problema que incluso la llevó a la misma cárcel, lo cierto es que Sophia se ha mantenido siempre en lo más alto, ganando con los años un respeto y una admiración más que merecidos. Sophia Loren sigue siendo el sueño de muchos hombres y la envidia secreta de miles de mujeres que desearían, no sólo parecerse a ella como mujer —¿quién no querría envejecer como ella?—, sino también al ser humano que se esconde bajo su piel, una mujer siempre sonriente, responsable y segura de sí misma, que embriaga con su presencia y consigue enamorarnos con la obra de su vida.

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Directores: Roberto Olla y Danila Satta. Documental. Audio: Castellano, Italiano. Dolby Digital 2.0. Vídeo: 4:3, 16:9, 1.78:1. Subtítulos: Español. Formato: zona 2. Duración: 85 min.
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