Acuciada por la muerte de su madre adoptiva, Hortense (Marianne Jean-Baptiste), una joven optometrista negra, decide iniciar la búsqueda de su madre biológica. En cuanto la maquinaria burocrática se pone en marcha ya no hay vuelta atrás, así se lo advierte más o menos la asistenta social que la guía en el proceso. También deja caer que va a ser un camino doloroso, porque quien busca la verdad corre el riesgo de encontrarla. Hortense no sabe que ella es el secreto de una familia, el secreto de una madre que la dio en adopción nada más nacer. Una señora —Cynthia (Brenda Blethyn)— que además es blanca, vive en un suburbio de Londres y trabaja en una fábrica para pagar el alquiler de la casa que comparte con su hija Roxanne (Claire Rushbrook).

Maurice (Timothy Spall) tiene un estudio de fotografía y es el hermano de Cynthia, pero la relación fraternal es casi inexistente. Su mujer, Monica (Phyllis Logan), se da aires de pija asquerosa y odia a Cynthia. Pero algún día habrá que quedar con ella, y la excusa perfecta es el cumpleaños de Roxanne.

Efectivamente, no hay marcha atrás, y habrá encontronazos raciales, disputas verbales, caída de tabúes y confesiones fundamentales. Ángel Fernández-Santos escribió en una ocasión que no debiera titularse Secretos y mentiras, sino Evidencias y verdades. Y es que los puñetazos de sinceridad alcanzan el paroxismo. La fiesta de cumpleaños en casa de Maurice y Monica es tragedia y comedia, confesión y silencio, la purga ineludible de una familia que languidecía entre odios enfermizos y envidias miserables.

La película, editada al fin en nuestro país por la distribuidora Cameo, hereda del neorrealismo italiano la forma artística de la verdad, centrifuga el sentir social de Ken Loach, se apropia del lampedusiano «es necesario que todo cambie para que todo siga igual», y le añade un toque de humor british. Hay un retrato de una sociedad aburrida y autómata —genial idea la de filmar los momentos previos a la toma de una fotografía en el estudio de Maurice, cuando éste implora por conseguir una sonrisa y congelar así un instante de felicidad para la posteridad—, el que marca el día a día a fuego en cada rostro. Las interpretaciones son veraces y hacen del exceso virtud, logrando punciones dramáticas que bordean el patetismo.

Mike Leigh insistiría posteriormente en el drama con Todo o nada (All or Nothing, 2002) y El secreto de Vera Drake (Vera Drake, 2004), erigiéndose de este modo en el sujeto visible y continuador del cine social británico. Secretos y mentiras conmovió y ganó en Cannes; Brenda Blethyn quedó estigmatizada de por vida. ¿De verdad no quieren desvelar sus secretos y mentiras?

Por Josep Marín Barber
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Lanzamiento 10 de mayo
Distribuido por CAMEO

Gran Bretaña, 1996. T.O.: Secrets & Lies. Director: Mike Leigh. Intérpretes: Timothy Spall (Maurice), Phyllis Logan (Monica), Brenda Blethyn (Cynthia), Marianne Jean Baptiste (Hortense). Audio: Castellano e inglés (Dolby digital 2.0-Estéreo). Vídeo: 16:9, 1.85:1. Subtítulos: Español. Extras: Ficha artística, ficha técnica y filmografías destacadas. Formato: DVD9, zona 2. Duración: 136 min. Distribuidora: Cameo.