Los críticos de la Península Ibérica: casta invencible
[Durante la siguiente alocución, póngase voz de Félix Rodríguez de la Fuente]
Los críticos (degradae laboris ajenum) son extraños animales que reinan en las alturas incólumes, allá donde los plumíferos aletean en círculos concéntricos en pos de su yantar. Para algunos no son más que simples carroñeros. Para otros, gallardas aves de presa. Nos acercaremos a su hábitat (salas oscuras donde acostumbran a imaginarse las vidas que nunca tendrán) y a sus costumbres (difíciles de observar como son, resguardados entre las ramas del bosque alto, poco dados a relaciones simbióticas de ningún tipo).
En el reportaje que ilustra el programa de hoy les mostraremos los resultados de un meticuloso trabajo de campo que posiblemente cambie algunas ideas preconcebidas, residuos de un darwinismo mal asimilado. El árbol evolutivo de esta especie se escindió hace millones de años, dando origen a un sinnúmero de órdenes, familias y nudos gordianos genéticos. Su perpetuación es compleja, principalmente por lo limitado de su capacidad reproductiva: el 95% son machos, huraños, halitósicos, seborreicos y pajilleros, con una vida social al lado de la cual las monjas de clausura son putas descocadas.
Amigos, mientras el hermano lobo rondaba la zona de acampada, pude anotar apresuradamente en mi libreta los rasgos distintivos de esta rara avis en vías de extinción, esquilmada por editoriales, medios de comunicación, productoras y demás depredadores que se dedican a su caza indiscriminada, para vender posteriormente sus afiladas garras como afrodisíaco en algunas sociedades escasamente desarrolladas.
Conózcanlos mejor y aprendan así a amarlos. Sé que es difícil (la reacción natural al ver una tarántula peluda del Amazonas es pisotearla y molerla a palos, hasta estar seguros de que no nos inyectará su veneno), mas es nuestra obligación tratar de preservar el medio natural, logrando un equilibrio cinegético entre negocio, fariseísmo, estupidez y afectación. Save the critic!
Atendiendo a su plumaje, al timbre de su llamada nupcial y a la mentecatez de su prosa, distinguimos:
1.- El enteradillo.- Realmente no ha visto la película, pero tanto da: ya tiene una opinión formada sobre la misma. Sus fuentes de información son fiables (el Dominical de El País, Fotogramas y Cinemanía), así que no trates de hacerte el listillo. ¡Menudo es él! Lo más "complicado" que recuerda haber visto en una sala de cine (una noche en la que se confundió de sesión golfa) fue una peli de un tal Erizo, donde un plasta trataba de pintar un árbol con frutas colgando o algo así. Patético.
Conoce todas las fechas de estreno previstas de aquí al 2012. Tiene contactos en la industria (un colega del amigo de su hermano es ayudante de dirección). Siempre presume de encontrarse con gente famosa en los preestrenos, entradas gratuitas que consigue bombardeando a correos electrónicos los sites del filme. Conoce al dedillo los datos "importantes" de un filme (cuánto costó, quién produce, si fue nº 1 en USA) y sabe perfectamente qué hace buena a una película ("¡esta tiene que estar maja: hizo 200 kilos en su primera semana!").
Texto ilustrativo de su estilo: «Me ha dicho un pajarito (birdy) que la nueva de Wes Craven será un puntazo (a fucking smash!). Se baraja como posible cast los nombres de Steve Martin, Eddy Murphy o Ben Affleck, así que no hay duda: será terrorífica (terrific!). El script es de J. Smith, el monster-master que estaba detrás de Viernes 13, capítulo final 3. Variety afirma que esperan destronar al blockbuster del 4 de julio, compitiendo directamente con El día de la indecencia 2, nueva superproducción documental rodada al alimón por Michael Moore y Roland Emmerich (chick to chick). Por otro lado, elevadas instancias (high places) que no puedo desvelar, me informan de que John Malkovich prepara Cómo ser Spike Jonze, un film indie sobre un director que tiene un gatillazo creativo y decide irse de cocalero a Colombia. ¿A que apesta a Oscar? Tiempo al tiempo (time to the time), brothers!"
2.- El snob recalcitrante.- Tomó una decisión allá por la adolescencia: como el cine era una disciplina inabarcable, asumió la entelequia de que a todos los efectos nacía en 1995, fecha de su 17 cumpleaños. A partir de entonces, comenzaba para él una nueva cronología.
John Ford (de quien sólo ha visto la mitad de Centauros del desierto porque a las 22h comenzaba en su canal satélite preferido un especial Roxette, etapa dorada) es un facha. Bergman un precursor de algo, aunque plenamente superado. Almodóvar está out. Chaplin hace gracia, pero no se puede comparar con una peli de los Farrelly.
Texto ilustrativo de su estilo: «la última de Fajin Yurimidoko es flipante. Recuerda al cine caleidoscópico de Rendevski, pero con la violencia erótica del mejor Mariano Wallis, recién descubierto en el BAFIDI. La peli es superguay, y logra fundir lo mejor de la segunda parte de Matrix (una obra maestra que crece y crece con cada año que pasa) con el ansia existencial de El hombre que nunca estuvo allí, película menor para algunos tarados que siguen creyendo que el cine existía antes de George Lucas (¡serán lerdos!). Y es que tanta ignorancia acaba resultando insultante. Os recuerdo que esta semana hay una nueva entrada en nuestro top: se trata de Dos alopécicos en paro, la nueva comedia-delirio de ese Keaton moderno, el gran Jim Carrey (¿cuándo se elevará a La máscara al puesto que le corresponde entre las 10 mejores películas de la historia del cine?). Aunque algunos hayan dicho que esto no es una comedia, sino un insulto a la raza humana (reconozco que es ciertamente polémica la escena en la que Jim visita a los niños enfermos de leucemia y les regala su pistola de rayos X para que ellos mismos se practiquen la quimio), en Dos alopécicos… hay verdadera inquina contra el sistema capitalista, una deconstrucción pormenorizada de la gran mentira que rige América y fino sentido del humor a la altura del mejor Ron Howard. Para quien sepa ver más allá de sus narices, claro está».
3.- El enchufista.- Tiene claro que la amistad es lo primero: "hoy por ti..." Está siempre dispuesto a echarle una mano a J.J., su amigo productor. O a P.T., ese actor tan bueno que no levanta cabeza desde que lo nominaron a los Goya. Es una especie de Fabio Briatore de la Industria: siempre con una rubia despampanante a su lado, haciendo guiños a alguien del fondo de la discoteca, gastando alhajas en ocho de sus diez dedos. Tiene más contactos que un ladrón de ocho tomas a 220 V.
Convierten la crónica en un devenir personalísimo, autobiográfico hasta la arcada. Caen bien y hubiesen hecho carrera como comerciales de Planeta Agostini. Les perdonas que no hablen de la película, pero no soportas que confundan el cine con los ecos de sociedad.
Texto ilustrativo de su estilo: «la nueva obra maestra de mi amigo Antonio Banderas se titula El zorro 3, road to Irak. Lo de siempre: un prodigio de ritmo que se sustenta en una actuación memorable, plagada de matices y fortaleza física. La Z. Jones lo intenta en su papel de refugiada afgana, pero es difícil brillar a la altura de su sensacional compañero de reparto. El simpático malagueño estuvo de promoción por Madrid y me lo llevé a tomar un bocadillo de calamares, porque a él la fama y el dinero no lo han cambiado en absoluto y continúa siendo un hombre de la calle, sencillo y directo. Me demostró que sigue con atención la actualidad de nuestro país (me dijo que el CDS tenía su voto asegurado si Adolfo Suárez se volvía a presentar) y dimos palmas hasta las tantas en un tablao de Lavapiés. Un tío grande, Antonio (por cierto, me llevé tu móvil, macho... llámame a casa antes de comer y quedamos en el aeropuerto, así te traigo el CD ese que me pediste de Niña Pastori)».
4.- La estrella mediática.- Le pasa como a Arguiñano: posiblemente ni tan siquiera sea un buen cocinero, pero la caja tonta lo amplifica todo. Es como los hombres del tiempo, no tan conocidos por lo certero de sus previsiones (ay, Minerva Piquero... ¿qué habrá sido de ti?) como por su saber estar ante la cámara, el ritmo preciso de su prosodia y la economía de movimientos a la hora de señalar los soles, las nubes o la marejadilla de fuerza 4.
Algunos, como Gasset, logran salir en todos los zappings, pero sólo, curiosamente, cuando en lugar de hablar de cine invitan a sus telespectadores a dejarse llevar por la lujuria o a escaparse al frigorífico en una pausa, en pos del tetrabrick de Don Simón. Otros, como Pumares, son incapaces de sobrevivir a su propia leyenda... y no abundemos en este tema, porque abundan los ejemplos poco aleccionadores.
No se sabe muy bien cómo llegaron a estar donde están (como el imposible tándem Figueras-Siñeriz, amargándonos los Oscar año tras año), pero ellos le ponen ganas y presumen de desenvoltura. Les gusta ser reconocidos entre la multitud, sonreír, recomendar con entusiasmo las pelis de los directores menos conocidos: Almodóvar, Spielberg, Tarantino... a medio camino entre el mundo de la farándula y las varietés, parecen asumir su rol y terminan disfrutando de la fiesta, obviando eso tan incómodo llamado... ¿análisis, profundidad? '¿Mande lo qué?'
Texto ilustrativo de su estilo: «¡pero qué fuerte, qué fuerte, qué fuerte! El vestido que me lleva la Kidman, por favor. Le queda superelegante, oigan. Recuerden que este año presentó peli nueva, esa en la que movía la nariz y ocurrían cosas raras, pero... ¡qué veo! Su acompañante es Rupert McJornelly, el emergente actor irlandés, conocido por su papel de asesino de niños en el biopic Herodes. A ver, a ver… sí, la NBC está entrevistando ahora a Demi Moore... pobrecita, ¿no? Lo de que "la que tuvo, retuvo" no se cumple en su caso... va hecha un higo chumbo, la verdad. Sé de muy buena tinta que tuvo un affair con un amigo de Paris Hilton, durante su estancia en la Riviera Francesa para el rodaje de Atrapa a un ladrón 3. ¿Y eso? Por Dios, como viene Harrison Ford... con esa mema de su brazo, qué desperdicio de hombre, por favor... uf, sesenta y pico años y sigue teniendo un... ¿si? Ah, que tocan anuncios, reina. Bueno, en un plis volvemos con vosotros, dispuestos a vivir la pasión por el séptimo arte, ¿eh? Joer, pero... ¿¿¡ ese zorrón desorejado no es...!??».
5.- El frecuentador de festivales.- No tiene amiguitos entre la crítica española, para la que "irse de festivales" significa pasar un fin de semana cada año en la Seminci de Valladolid, aprovechando la visita del Atlético de Madrid o del Betis. Ve películas que nadie más que él puede reivindicar y trata infructuosamente de ganarse un reconocimiento que jamás le otorgarán sus celosos compañeros de oficio.
¿Por qué este desprecio? El pululador de Cannes y Gijones supone una doble amenaza para la profesión: por un lado, el peligro tangible de que realmente sea poseedor de información privilegiada y deje en pañales sus teorías sobre el cine de Akira Kurosawa, el asiático más "moderno" del que tienen conocimiento. Por otro, que en comparación con sus desabridos comentarios, sus apasionadas crónicas demuestren que él SÍ vio la película hasta el final, que no se salió a los diez minutos, que no preguntó a la salida "¿qué tal?" y se fusiló impunemente las tres frases de Boyero.
Texto ilustrativo de su estilo: «la nueva propuesta del director franco-bengalí Jean-Marie Apu Panchali resultaría una fusión entre el cine del malayo Mais Yin-Yun (recuérdese su espléndida Black days are for those who like blow jobs over the rainbow or under the sky, vista en el festival de Mayato 2005) y el del uzbeco Vasily Prapisky (todavía imperecedera en mi memoria su impactante Cry, cry, mother fucker!! con la famosa escena de la violación de un jabalí en plano fijo), al cual se le dedicó una retrospectiva titulada "Esquizofrenics have the right to make cinema" en el reciente MOONDANCE 2006. Cine grande, esencial, para espíritus inquietos y difíciles de impresionar. Evidentemente, de imposible estreno en España, un país sin verdadera pasión por la cultura, plagado de fascistas y reaccionarios incapaces de valorar debidamente una película que, como dice el siempre acertado H.G. Collins en su imprescindible artículo para "Pitch & Soul", "convierte a Cassavetes en un amórfico tautológico". ¡Qué gran definición del amigo Collins! Creo que me quedaré más días disfrutando de este maravilloso festival de Bagdad, principalmente porque me ha expirado el visado y el jefe de redacción (Paco, ¡qué hijoputa eres!) me envió un cheque sin fondos y no puedo pagar el hotel. Por cierto, hay aquí un tipo muy simpático apuntándome con el Kalashnikov que me sugiere amigablemente que les diga que lo que están haciendo con Saddam Hussein no tiene nombre. ¡Bush, asesino! ¡Mr. Danger! ¡Alá es grande!».
6.- El crítico plenipotenciario.- Dios Todopoderoso entre nosotros. Su presencia arrastra al arrobo a una audiencia maravillada, deslumbrada por su porte de lord inglés. Su palabra es ley, su rostro contrito, motivo de descomposición entre productores y distribuidores. Se sabe imprescindible. Doctor Honoris Causa por varias universidades europeas, cuando entra en la sala —las pocas veces que se rebaja a acudir a algún pase de prensa— se hace el silencio a su alrededor. Las jóvenes generaciones caen postradas a sus pies, a la espera de su bendición. Él los mira con desprecio y ocupa su lugar, reservado con antelación por un acomodador encargado de mantenerlo impoluto.
Se sabe muy por encima de las películas que juzga y considera cualquier trabajo posterior a Lumière como fallido.
Texto ilustrativo de su estilo: «evidentemente, nos hallamos ante una nueva muestra de cine extravagante y sin sentido, cercano a aquello que Kant llamó "el principio deontológico de la nada". Seguro que el director —un tal Breman o Bresman, vayan ustedes a saber— no conoce los escritos teóricos de Dovchenko o la "Apología del color" de Walter Gropius. Eso se nota, porque como suelo decirles a mis alumnos de Realización Cinematográfica, "un plano es un plano y a ti te encontré en la calle". Imagínense la simpleza de su propuesta: un personaje medieval jugando al ajedrez con la muerte, forzadísima metáfora más propia de Fra Angélico que de este émulo de Sjöström, pues también proviene de tierras suecas, famosa únicamente por sus valquirias de luengos senos. Fallida, pues, esta El séptimo sello, parodia blasfema de La Biblia, narrada sin el principio ético del devenir que debería de exigírsele a cualquiera que ose impresionar un fotograma en celuloide. Háganme caso: inviertan su dinero en algo más productivo, como pasarse por la Filmoteca para ver la copia restaurada de La niñera de Oklahoma, filme mudo de Griffith que condensa en una bobina toda la sabiduría del mundo desde Pericles».
7.- El novio de tu prima.- Ay, tu madre nunca ha sabido ser discreta, comedida. Tuvo que decir aquello de "pues el niño escribe de cine en la cosa esa del intenné". ¡La cagamos, Luis! Al novio de tu prima se le han iluminado los ojos, se ha llevado la mano a su crisma pelada y ha soltado: "¡¡neeeeeeeeeeeeenggggggg, pero si yo también soy 'cinéfilos'!!". No hay salida. Tu prima, la Mary, le coge la mano con admiración y sólo le ha faltado palparle el paquete como callada recompensa a sus silenciadas cualidades. Inhíbete, esto no está pasando... piensa en algo lindo...
Texto ilustrativo de su estilo: «...y entonces va y ¡placa, placa, placa!, oye, tres golpes en la garganta y lo deja fiambre, nen. Y aluego aparece el tío ese que no sé como se llama que hacía de malo en la de Dermolision Man y le pega un viaje que lo flipas. Buaah, y el polvo que le mete a la churri, nen, empuja que te empuja —colleja de la Mary—. No, cari, que ya sabes que tu felpudo es lo más para mí —besito de reconciliación y sonrisa de ella ante mi horror generalizado—. Y las patadas voladoras en el descampao ese ar que llega con el buga to tuneao... lo mejor que he visto desde aquella del Bruce Lee que terminaba en las ruinas aquellas de Praga...¡ el Coliseo, eso, el Coliseo de Turín, donde juega la Juve! Si es que mi xoxo está puestísima en cosas de geografías y capitales... ostias, ¿y has visto la del van Damme, esa en la que parte a uno en dos con la katana? Ya te diiiiiiiiigo...».
|
|