A Bryan Singer le gustaba tanto la cinta original de Richard Donner que la ha copiado sin ningún pudor. La historia, las situaciones, decenas de planos y buena parte de las frases del guión literario son calcos exactos de la película de 1978, por lo que uno se pregunta si no habría sido más honesto por parte de Singer y Warner Bros. hacer un remake y vender la película como tal. Porque de nueva, Superman Returns tiene muy poco o nada, sólo el empacho de efectos digitales. Y eso que sus responsables contaban con el magnífico ejemplo de Batman Begins.

Esta reflexión es necesaria para explicar el corsé creativo al que se ha enfrentado John Ottman. El compositor recupera con acierto —y esto era lógico— la marcha principal de Superman, pero el guión, repito, un clon del original, le ha obligado también a resucitar, por coherencia temática con la saga, las melodías de Krypton, la fortaleza del Hombre de Acero y Smallville, y el tema de amor. Y esta saturación de material original, al final, resta méritos a la calidad de las piezas originales de Ottman, que no ha tenido espacio suficiente para aportar más ideas de su propia cosecha. ¿Cómo eludir la música original de John Williams si la película es la misma?  

Sin embargo, a diferencia de Singer, Ottman se queda en el homenaje, no en el plagio, y los viejos temas aparecen insertados en una nueva composición que se aleja de la original de Williams, tanto en estilo como en funcionalidad. La obra de Ottman es más coral que sinfónica, y luce más en la descripción de situaciones, sobre todo las escenas de acción, que en la caracterización de personajes y estados de ánimo, terreno en el que Williams se mostró enorme. En otras palabras, el músico ha hecho los deberes que no ha querido, o no ha sabido hacer, el director. Ha tratado de buscar su propio camino, ser original y fiel a sí mismo, a partir de un material que está catalogado como uno de los mejores trabajos de la carrera de Williams.

Ese esfuerzo se ha traducido en una banda sonora que presenta un equilibrio admirable entre los temas originales, que ilustran el lado emocional de la historia, y los nuevos, que pintan el lado heroico. Ambas partes se complementan y funden en una serie de melodías de corte épico, apoyadas en imponentes coros, que depuran la línea conceptual mostrada en X-Men 2 y Los 4 Fantásticos, las otras dos incursiones del músico en el mundo de los superhéroes.

El compositor, por tanto, conocía el terreno que pisaba en Superman Returns y sabía que el género está ligado, en buena medida, a un tipo de música grandilocuente, triunfal y, a veces, excesiva. Una música que, en cortes como Rough Flight, Not Like the Train Set o Saving the World, crece y se reproduce en sí misma hasta alcanzar una espiral de clímax continuo, un Big Bang de emociones que representan la lucha eterna entre el Bien y el Mal.

Ottman no logra, sin embargo, aportar ningún tema para el recuerdo. La marcha creada por Williams, así como el tema de amor y el espléndido corte Leaving Home originales, siguen siendo tan poderosos y se enganchan a la mente de tal modo que es muy difícil evocar un tema de este Superman Returns que no sea de Williams. Del mismo modo que la orgía de efectos especiales facturada por Singer no puede con la emoción genuina de aquella escena en la que el joven Clark se abrazaba a su madre entre los campos de trigo de Smallville.

Por Raúl Álvarez
caratula

Música de John Ottman. Rhino/Warner (EE.UU., 2006). Un film de Bryan Singer.

1. Main Titles (3:47) • 2. Memories (3:05) • 3. Rough Flight (5:11) • 4. Little Secrets/Power of the Sun (2:47) • 5. Bank Job (2:19) • 6. How Could You Leave Us? (5:47) • 7. Tell Me Everything (3:11) • 8. You're Not One of Them (2:20) • 9. Not Like the Train Set (5:10) • 10. So Long Superman (5:29) • 11. The People You Care For (3:25) • 12. I Wanted You to Know (2:54) • 13. Saving the World (3:10) • 14. In The Hands of Mortals (2:09) • 15. Reprise/Fly Away (4:17)