Resurrección y muerte de Superman
Los que en 1978 teníamos apenas unos meses de vida, tuvimos la suerte de ver por primera vez el Superman de Richard Donner en un legendario pase televisivo a mediados de 1985. El film, diestro y dinámico como pocos, divertido y emocionante como ninguno, significó (al menos para quien esto suscribe) el descubrimiento de una nueva manera de entender el espectáculo cinematográfico. Una nueva manera de concebirlo como un inteligentísimo ejercicio lúdico, como la esencia más pura y singular de las raíces seminales del Séptimo Arte. Todo ello gracias a una realización prodigiosa, un guión de hierro, un casting perfecto y una banda sonora de John Williams que forma parte de las grandes obras maestras compuestas para el cine. Ante este resultado, todavía presente en la memoria del espectador gracias a la extraordinaria atemporalidad de la película, nos tendríamos que plantear una pregunta, ¿era necesario una nueva versión de las correrías del superhéroe creado por Jerry Siegel? Pues sí y no. Sí, porque hay una nueva generación que, además de ser la que llena las salas de cine, precisa de una reformulación actualizada (sobre todo en lo que se refiere a efectos especiales) de este tipo de personajes. Y no, porque se corre el riesgo de ofrecer espectáculos tan irritantes y deplorables como el de esta versión firmada por Bryan Singer.
Hay un aspecto definitorio de los derroteros tomados por el film: la música. Superman Returns opta por no cambiar ni una sola nota del tema central creado por John Williams y por adaptar, de manera harto chapucera, las piezas centrales. Ello corrobora un par de hechos. El primero, que Superman Returns tiene tan poco talento circulando por sus créditos que, irremediablemente, se dedica a copiar literalmente varios aspectos del film original. Y no sólo me refiero a la banda sonora, sino al diseño de producción (todo el palacio helado donde Superman descubre su identidad), un sinfín de diálogos saqueados, sin el menor reparo, del guión de 1978 o la misma presencia (testimonial) de Marlon Brando. El segundo, que el presente desastre perpetrado por Singer, directamente, vive de rentas. Conocedor de que la nueva versión de Superman era un film muy esperado, el cineasta no se ha tomado la más mínima molestia en concebir una obra con personalidad o, ni tan siquiera, mínimamente digna.
El infame guión de Michael Dougherty y Dan Harris queda estructurado de la manera más pueril posible, repleto de situaciones excesivamente alargadas, diálogos metidos con calzador y una marciana envoltura psicológica que pretende hacer pasar por complejos un grupo de personajes tan acartonados que producen hastío. Todo ello a años luz del excelente guión de la versión de Donner (escrito, nada más y nada menos, que por Mario Puzo, Robert Benton, David Newman y Leslie Newman) caracterizado por su frescura interna y por un desarrollo de la acción admirablemente dosificado.
Por otra parte, la dirección de Bryan Singer (¿estamos hablando del mismo señor que dirigió Sospechosos habituales en 1995? ¡Imposible de creer!) no posee el menor atisbo de calidad. El ritmo se le escapa de las manos convirtiendo las dos horas y media del film en un suplicio, a todas luces, inaguantable; creando una puesta en escena grisácea, monótona, sustentada toda ella en unos efectos digitales que convierten todo el entramado formal en un amasijo de inverosimilitud; desligándose de los personajes e, incluso, de los actores ya que todos los componentes del reparto resultan tan poco carismáticos y tan pésimamente dirigidos (incluso el mismísimo Kevin Spacey) que es de todo punto imposible la identificación con alguno de ellos. En definitiva, poniendo en evidencia una pasmosa falta de personalidad y una apatía descomunal que agrava, más si cabe, el resultado final.
Superman Returns torpe, aburrida, insulsa, carente de toda creatividad bien podría hacer ver que para todo es necesario apartarse de convencionalismos y caminos recorridos. Hay que aprender de Christopher Nolan. |
| EEUU. 2006. T.O: Superman Returns. Dirección: Bryan Singer. Producción: Gilbert Adler, Stephen Jones, Jon Peters, Bryan Singer. Guión: Michael Dougherty, Dan Harris, sobre los personajes creados por Jerry Siegel. Música: John Ottman. Fotografía: Newton Thomas Sigel. Montaje: Elliot Graham, John Ottman. Dirección Artística: Guy Hendrix Dyas, Brian Dusting. Vestuario: Louise Mingenbach. Duración: 150 minutos. Intérpretes: Brandon Routh (Clark Kent/Superman), Kate Bosworth (Lois Lane), Kevin Spacey (Lex Luthor), James Marsden (Richard White), Parker Posey (Kitty Kowalski), Frank Langella (Perry White), Eva Marie Saint (Martha Kent) |
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