Luis G. Berlanga (Valencia, 1921) es uno de los directores más prestigiosos del cine español. Retirado oficialmente en 1999 cuando estrenó Paris-Tombuctú, han sido muchos y variados los acercamientos realizados en España (hecho sorprendente porque, honestamente, no suele ser habitual: otro tema sería discutir sobre la calidad de los mismos). Cineasta de la palabra más que de la imagen, aunque muy dotado para la composición de escenas cinemtográficamente muy poderosas, es estudiado con modestia desde estas páginas en dos entregas: esta primera repasa el periodo que coincidió con la dictadura franquista, en la cual Berlanga y sus colaboradores (Azcona y un elenco de magníficos actores, principalmente) enfocaron una reflexión tremebunda de la sociedad y el individuo, donde apenas se podía sacar de nada positivo de todo ello... prueba manifiesta de la virulencia que puede haber en la nunca bien ponderada comedia, género que Berlanga retorció hasta el paroxismo.