Cassandra's Dream [1] (Woody Allen, 2007)

Por Arantxa Bolaños

Las grandes películas no suscitan debate

Cuando una película divide a la crítica ya me hace sospechar, porque las buenas películas siempre suelen provocar consenso crítico. Aún así, decidí ir a verla porque es de ¡Woody Allen!, y como mínimo, pensaba que estaría interesante. Pues bien, siento decir que me ha decepcionado, esperaba por lo menos grandes dosis de ese cinismo al que nos tiene acostumbrados este neoyorquino europeizado. En lugar de eso y, no pudiendo siquiera ensalzar a la historia porque no está bien narrada, ¿que puedo destacar de positivo en este malogrado filme? La trama parte de una gran novela, Los Hermanos Karamazov (1880), de Dostovieski, que daba bastante juego moral, pero no ha sabido aprovechar el potencial trágico del texto y nos intenta hacer partícipes (sin éxito) de las penurias de estos dos hermanos desafortunados. No seguimos el desarrollo con interés, y el final, no es que sea impredecible, es que no es ni creíble.

Woody Allen se ha comprometido desde hace más de una década consigo mismo y con su público fiel a hacer una película por año, pero ¿por qué? Por lo que a mí se refiere, puedo esperar, prefiero esperar para algo elaborado el tiempo que haga falta, antes que presenciar una decepción. Con Match Point (2005) algunos creímos, no sin cierto optimismo, que era el punto final de una etapa modesta [2] dentro de su carrera, en relación a la maestría demostrada en su mejor época [3] (las décadas de los ´70 y los ´80). Pero se ha vuelto a esfumar su genio, esta vez se ha quedado en la superficie de una fábula que daba mucho más de sí. Puede ser que la gestualidad de Colin Farell no ayude mucho, ni tampoco la humilde puesta en escena, aunque poco se podía hacer partiendo de un guión exiguo, una historia que nos deja fría, que no alcanza las cotas de la anhelada Match Point (2005).

Nos da la sensación de que tenía que concluir su trilogía de Londres de cualquier forma y pese a comenzar con muy buen pie con Match Point (2005), a la que seguiría una aceptable Scoop (2006) - que aunque no es una maravilla por lo menos es entretenida - ahora el guión es parco, no está su sarcasmo típico, y tan sólo algunas escenas desgajadas de estos peculiares hermanos consiguen sacarnos una sonrisa de este thriller que intenta estar a medio camino entre la comedia negra y la tragedia filosófica, sin conseguir despertar ninguna emoción.

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"La vida es algo tremendamente trágico con momentos cómicos" [4], dijo Allen en la rueda de prensa de presentación de la película en el Festival de Venecia . Pero aquí no se ha decantado ni por la tragedia, ni por la comedia, ni tan siquiera por la tragicomedia, que tan buenos resultados le ha dado, sino por la confusión, transmitiéndonos apatía en su penúltima incursión cinematográfica. Esperemos que la próxima cinta en Barcelona pueda devolvernos la maestría de este director atípico, tanto por sus logros como por sus tropiezos. A pesar de destacar la música de Phillip Glass (con el que no había trabajado hasta ahora) y contar con el equipo de siempre y la estupenda fotografía de su eterno colaborador Carlo di Palma, no estamos ante un filme típico de Woody Allen, y así se le criticó en Venecia, sino ante un relato propio de un principiante. Poco se ve de impronta suya en este thriller anodino. El eterno discípulo bergmaniano es, como su maestro, impredecible y, o bien te deleita con una maravillosa historia, o bien te decepciona con un desatino como éste.

No se le puede pedir siempre que esté a la altura de sí mismo, porque aunque sea uno de los grandes cineastas, también es uno de los más variables y uno de los que posee una de las filmografías más intermitentes de la historia del cine.

[1] El título del filme (y del velero que compran los dos hermanos) alude al mito de Cassandra. En la mitología clásica Cassandra tenía la capacidad de la predicción. Nadie la creía cuando vaticinaba profecías y fue la que predijo la derrota de Troya, con la impotencia de no poder impedirlo.

[2] Desde Poderosa Afrodita (1995) hasta Melinda & Melinda (2004) a excepción de Todos dicen I Love you (1996) y Desmontando a Harry (1997).

[3] En las que firmó sus mejores trabajos: Annie Hall (1977), Manhattan (1979) y Hannah y sus Hermanas (1986).

[4] http://www.20minutos.es/noticia/270061/0/woody/allen/venecia2007/