Por cada película que se estrena en salas comerciales, diez lo hacen en DVD. Es tal el mercado existente en formato digital, y sigue en franco crecimiento, que no todas las distribuidoras de DVD ofrecen productos de calidad. Hay ocasiones en donde confluye la ausencia de versión original y/o de subtítulos con la falta del formato adecuado de la película. Por eso, que una película aparezca en el mercado videográfico es una buena noticia, siempre que se respete lo antes mencionado. Si no es así, es un insulto al público.
Además, la sobreabundancia de versiones extendidas, montajes del director y multiplicidad de extras, ediciones especiales en dos o tres discos, generan el efecto de que una película vista en cine no es el mismo producto que la compra en DVD, como si esos extras fueran necesarios para remarcar esa distinción. Pero, el hecho de que una película tenga multitud de extras, no son un añadido en sí, el añadido proviene de la calidad de éstos... y por desgracia, cada vez son más los extras que no pasan de ser un popurrí en el que todo vale, frente al rigor y al planteamiento de preguntarse: ¿qué le estoy ofreciendo al potencial consumidor?

Siempre hay blancos y negros, hay distribuidoras que cuidan más sus productos y otras para las que una película no pasa de ser un número más, destinado a convertirse en una cifra de recaudación.
Entre las distribuidoras que han prestado atención a un buen número de películas se encuentran Divisa Films, centrada preferentemente en cine español y en cine silente. Su sello son las cuidadas copias casi siempre, con extras siempre interesantes y nunca apabullantes. Es de destacar su singular devoción por el cine silente, por recuperar no solo clásicos sino películas como Aelita o algunas de las producciones de Ernt Lubitsch, Fritz Lang o Friedrich W. Murnau en Alemania, o películas sonoras tan singulares como El Congreso se divierte, lo que hacen de Divisa el frontispicio del cine silente. Igualmente Cameo y Sherlock han prestado atención a productos escasamente comercializados, caso de Cameo recientemente con la magna obra de Rainer Fassbinder, Berlin Alexanderplatz, y Sherlock con algunas de las películas de Jean Luc Godard o Agnès Varda, por citar a dos cineastas a los que la distribuidora ha prestado especial atención.
Pero por encima de todos ellos se encuentra la distribuidora Intermedio. En ella confluye todo lo positivo. En primer lugar, la selección que realizan de las películas a editar es la de películas nunca estrenadas en España o de difusión bastante minoritaria. En segundo lugar, la calidad de las copias y el cuidado puesto en ellas, respetando formatos y lenguas originales. En tercer lugar, los extras que vienen en ellos siempre son apropiados —entrevistas, cortometrajes del mismo director, clases magistrales, en algunos casos, making of en alguna ocasión—. Por último, suelen venir acompañados de un documento en .pdf en donde ofrecen información sobre la obra del director y, en algún caso, me refiero a la singularidad de las Histoire(s) du cinéma de Godard, una vasta documentación que hace comprensible y/o accesible el acercamiento a una de las obras más importantes del cine de todos los tiempos.
Robert Bresson, Theo Angelopoulos, Chris Marker, Joao Cesar Monteiro, Maurice Pialat, Aleksandr Sokurov, Jacques Rivette, Philippe Garrel, Jia Zhangke, Raymond Depardon o Jean Luc Godard son alguno de los directores cuyas películas ha ofrecido el sello Intermedio. Todos ellos, directores de primera fila, casi todo inéditos en salas comerciales, todos ellos en copias de excelente calidad.

Si 2006 la finalizaron con el lanzamiento de la magna Histoire(s) du cinéma, 2008 la inician con Chris Marker desglosado en 4 DVD's, en una edición supervisada por el director, acompañado de un libreto de 40 páginas. Entre medias, es decir durante 2007, la edición de la filmografía del director de Narutaleza muerta, Jia Zhangke ha permitido conocer sus anteriores películas, todas ellas excelentes; Philippe Garrel, cuyas películas, incomprensiblemente nunca se han estrenado en España y del que han editado cinco de sus últimas películas, destacando prodigiosamente la edición en dos discos de Los amantes habituales, cuyo disco de extras se compone de una charla magnífica del director sobre el significado de su película, el significado de su obra, y del tiempo en que le ha tocado vivir; dos discos con cuatro documentales de Raymond Depardon y, para finalizar el año, la aparición de cuatro películas de Joao César Monteiro, otro inédito en nuestras pantallas, un cineasta capaz de aglutinar filias y fobias.
El rigor de esta apuesta por cuidar cada película como si de un hijo fuera, incubarlos, verlos nacer y vigilar su crecimiento parece que va a ser la tónica de este 2008 en donde se avecinan películas de Pedro Costa y Nobuhiro Suwa, entre los inéditos por estos lares; Marguerite Duras y las películas de Jean-Luc Godard y el grupo Dziga Vertov, entre los inéditos de antaño; una colección dedicada a Jean Rouch, y la edición de las restantes películas del gran cineasta griego Theo Angelopoulos que, con las ya editadas, harán que estén disponibles todas sus películas en formato DVD.
Por todos estos aspectos, a aquellos que tenemos una incesante curiosidad de ver películas siempre estamos de enhorabuena cuando Intermedio saca al mercado alguna nueva película, pues la decepción es una palabra inexistente para ellos. Calidad, admiración por el cineasta, respecto al público. Sobre esos pilares fundamentan su siempre buen trabajo.