Interview (Steve Buscemi, 2007)

Por Antoni Peris i Grao

That's Entertainment

Perdónenme que no les hable de Theo Van Gogh. Puesto que desconozco la filmografía del provocador director holandés cualquier especulación sobre el resultado de un remake de su propia obra se quedaría en eso, en pura especulación. Van Gogh era, hasta allí llegamos, un provocador. Un artista que saltaba a un lado y otro de la pantalla con afán de notoriedad tanto en su rol de presentador de televisión, como de escritor, guionista y director de cine. hasta que las balas de un terrorista islámico acabaron con él a raíz de un documental sobre el maltrato en la sociedad musulmana. En cualquier caso, Entrevista es una cinta con afán provocador y parece bastante coherente con el perfil autoral de Van Gogh. No obstante el resultado que nos llega tiene pocas aristas, una comedia alocada que no resalta un drama poco definido. Vayan ustedes a saber si su perfil inocuo se origina en la cinta primigenia o en la adaptación americana. Este Interview es tanto un juego entre dos personajes enfrentados como también un juego entre el director, Steve Buscemi, y el espectador.

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Entrevista enfrenta a un singular periodista llamado Pierre Peders y una inefable actriz apodada Katya. Peders es un supuesto reportero especialista en política a quien su jefe castiga obligándole a entrevistar una mujer objeto. Katya es una supuesta actriz que está de moda no por sus papeles en el cine sino por sus amantes y que busca nuevas experiencias, algo así como ser entrevistada por un periodista fuera de lugar. Tal como Peders lo plantea desde un inicio, el punto álgido del interrogatorio sería saber a quién se folla Katya ahora. No obstante, el curso de la entrevista se altera: Katya llega tarde, Peders empieza a beber, la menosprecia, ella se despide y se reencuentran en un accidente de tráfico ocasionado por el despiste del taxista que lleva a Peders mientras babea mirando a la "actriz". A partir de allí, Katya atrae a Pierre a su guarida y le somete, despreocupada pero sutilmente, a un tercer grado. ¿Quien es el entrevistado y quien el entrevistador? Pese a la aparente despreocupación, Katya traza una estrategia respecto a Pierre mientras él trata de hurgar en su intimidad.. Sin embargo, simultáneamente, Katya se droga, se lanza sobre el sofa y grita: "I'm having fun!!!". Juego, diversión. ¿Quien teme a Pierre Peders? Fuera cual fuera el objetivo de Van Gogh, los sucesivos giros del guión y el abordaje suave que de él hace Buscemi nos hacen deducir que para él, Inerview significa Entertanment. El duelo entre la actriz de slasher y soap operas y el reportero resentido carece de la tensión de La huella (la de Mankiewicz, no la de Branagh) o del sarcasmo de ¿Quién teme a Virginia Wolf?. Las piruetas argumentales, los sucesivos cambios en la orientación, son tan erráticos como la actitud de Katya. Al final queda una obra de Buscemi mucho menos memorable que su debut en el largo, Trees Lounge, aunque más divertida que la sórdida Animal Factory y un duelo actoral entre dos profesionales que se entrenan con dos personajes huecos, arribistas y egocéntricos. Sin duda, ellos se divirtieron a lo grande, con este juego mutuo de sparring... El problema es, quizás, que se divirtieron más que el espectador.