Entre el Jueves 20 y el Sábado 29 de Noviembre de 2008 tendrá lugar en Gijón una nueva entrega del que, sin lugar a dudas, se ha convertido en un Festival de referencia en la Península para todos aquellos aficionados a un cierto tipo de cine que, pese a la cada vez más generalizada presencia de ediciones en DVD y de Internet como medios de acceso a él, aún necesita urgentemente ser (re)descubierto, disfrutado (o padecido) en pantalla grande, así como estudiado (y reivindicado cuando sea menester) por el público, pues es perceptible que en la época actual sufrimos todavía las consecuencias de ciertas prácticas mercantilistas que pretendieron (y, en muchos casos, consiguieron), desde hace ya décadas, convertir al cine en un bien de consumo meramente lucrativo y desligado de cualquier otro valor más allá de lo comercial. El certamen comandado por José Luis Cienfuegos y Fran Gayo ha aportado año a año su granito de arena en la defensa de la pluralidad en el cine, ofreciendo la posibilidad de conocer de primera mano propuestas que algunos comentaristas cinematográficos (orgullosamente amparados en el desconocimiento, en el resentimiento, y/o en un populismo de efectividad más que dudosa, al tiempo que muy temerosos de poder perder su cómoda poltrona, como hemos podido constatar recientemente una vez más), desprecian sin matices ni argumentos lógicos, llegando incluso a animar al veto de todo aquello que se salga de sus muy subjetivos gustos, que pretenden hacer pasar por universales. Las sucesivas ediciones del Festival Internacional de Cine de Gijón se han esforzado en demostrar que existen cineastas de ayer y de hoy cuyas obras fílmicas, pese a carecer de glamour (concepto execrable donde los haya) o ganchos genéricos, atesoran valores, emociones o ideas que pueden resultar agradables o útiles a los espectadores, o incluso, lo que es aún más interesante, que pueden zarandear su mundo interior y provocar que se planteen cuestiones en las que, de otro modo, posiblemente jamás repararían.
El Festival continuará avanzando, como es habitual, a través de algunos de los senderos abiertos en años precedentes, pues nos permitirá acceder nuevamente a directores y temáticas que ya habían comparecido en otras ediciones. En la Sección Oficial de 2008 nos encontraremos, por poner sólo algunos ejemplos, con Liverpool, último escalón, por el momento, en la obra de Lisandro Alonso, de quien pudieron verse sus estupendos trabajos previos en Gijón hace dos años. También vuelve a estar presente el director belga Bouli Lanners, ganador en 2005 con la irritante (aunque no del todo despreciable) Ultranova, quien presenta su nueva obra, titulada Eldorado. Nos reencontraremos asimismo con una de las cineastas más interesantes de los últimos años, Claire Denis, homenajeada por cierto en 2005, a través de su última cinta, la prometedora 35 Shots of Rum. Otra directora que repite es Kelly Reichardt, que sorprendió en su momento en Gijón con la muy estimulante y sutil Old Joy, y que comparece este año con Wendy y Lucy. El cine argentino, que ha tenido notable repercusión internacional en los últimos años y del que Gijón ha dado buena cuenta, estará representado en la S.O., además de por el mencionado Alonso, por Salamandra, opera prima de Pablo Agüero; por La mujer rubia, último trabajo de la aclamada Lucrecia Martel, o por Una semana solos, el nuevo film de Celina Murga, autora en 2003 de una interesante cinta titulada Ana y los otros. Por supuesto, es de esperar que, como ocurrió en 2007 con casos como los de Mia Hansen-Løve o Aleksey Balabanov, podamos hacer algún “descubrimiento” (positivo, se entiende) que presentar a los siempre sufridos lectores de Miradas de Cine.
Vamos brevemente con las retrospectivas confirmadas para este año:
En cuanto al resto de secciones, un repaso rápido nos hace fijarnos en un ciclo en el que el notable esfuerzo llevado a cabo por el Festival para revelar algunas miradas femeninas, ha terminado por materializarse bajo el título Una parte del cielo. Directoras europeas en el nuevo milenio. En él podremos ver obras de, entre otras, autoras como Claire Simon (conocida ya en Gijón por su película Ça Brûle), Barbara Albert, representante del “nuevo cine austriaco”, o la siempre polémica Catherine Breillat. Otra de las secciones, bautizada como La utopía yanqui, se centrará, como reza la nota de prensa del Festival, en largometrajes de directores norteamericanos que se educaron en torno a la contracultura de los 60, con la presencia destacada de Jem Cohen (un habitual del Festival de Gijón), Jim Finn o John Gianvito, éste último aclamado por una significativa parte de la crítica internacional por su película Profit Motive and the Whispering Wind. Entre el resto de secciones habituales nos encontraremos, de nuevo, con el cada vez más popular ciclo Enfants Terribles, dedicado a films de corte infantil y juvenil, el cual albergará el estreno de Somers Town, último largo de Shane Meadows, ganador de la sección el año pasado con This Is England.
Por supuesto, las exposiciones, los conciertos (entre los que me veo obligado a destacar la presencia de la DJ belga Miss Kittin, autora de Batbox, uno de los discos que más han gustado a este humilde cronista en 2008), y todo tipo de actividades paralelas (en las que tiene gran relevancia, no lo podemos negar, la embriagadora vida nocturna que siempre es posible disfrutar en Gijón) complementarán la ingestión masiva de cine de aquellos que se dejen caer por la 46 Edición de este singular Festival. Por nuestra parte, en Miradas de Cine ofreceremos un año más las particulares impresiones que seamos capaces de extraer en estas ajetreadas jornadas festivaleras.