Tourneur y Lewton

Por Natalia Vías

«El tiempo es extraño. Un momento puede ser tan corto como un suspiro y tan largo como la eternidad» The Leopard Man, 1943

A principio de los años cuarenta la productora RKO decide emprender la producción de una serie de películas de terror de bajo presupuesto para entrar con ellas en el circuito de exhibición, ganar beneficios en taquilla y remontar la crisis que este pequeño e inestable estudio venía arrastrando desde tiempo atrás. El por entonces, jefe de producción Charles Koener [1] confiará en Val Lewton [2], un escritor recién llegado al estudio, para llevar a buen puerto estas producciones.

Así Koener establece una serie de condiciones para que Lewton comience su trabajo: debería producir películas de género con un presupuesto pequeño (las llamadas “low budget productions”), con rodajes de entre tres y cuatro semanas y con una duración limitada (no más de 75 minutos). Bajo estas premisas Lewton rodará una serie de nueve producciones cuyos títulos se han convertido en obras de culto entre los aficionados al género [3].

Las producciones de Lewton, a medio camino entre el cine de terror y el fantástico, supusieron un replanteamiento de las historias, los personajes y, sobre todo, de la forma de trabajar el miedo. Las historias se hicieron más profundas y sugerentes, los personajes más complejos en sus emociones y motivaciones y los miedos más primarios. La sugerencia, lo inquietante y lo oculto articulan la línea central de un exquisito trabajo de diseño de producción que Lewton convierte a partir de entonces en su principal seña de identidad. Para ajustar el limitado presupuesto establecido para estas producciones Lewton planificará los rodajes en los “set” de la RKO en Hollywood y reutilizará decorados, vestuario y atrezo de otras producciones de mayor presupuesto (las llamadas producciones “A”). La fotografía en blanco y negro, el diseño minucioso del sonido y la música para crear atmósferas y del silencio para envolver el suspense, el trabajo de fotografía con sugerentes sombras, las evocadoras y exóticas localizaciones, utilización de las elipsis y del off o fuera de campo, referencias literarias y/o históricas, serán algunas de las características de esta serie de películas únicas e irrepetibles dentro de la historia del cine. Con estos recursos conseguirá imprimir nuevos bríos a un género que había agotado su fórmula a finales de la década de los treinta. Gracias a la calidad de éstas y de una mimada publicidad para la exhibición en las salas comerciales, sus producciones no sólo recibieron un inmediato respaldo de un público entusiasmado sino que supusieron, desde el enorme éxito de La mujer pantera,  la tabla de salvación de la productora RKO.

Lewton reunirá en torno a sí, éste fue uno de los mayores aciertos, a un pequeño equipo de excepcionales profesionales, asalariados del estudio, al que llamará "The little horror unit" [4] (La “pequeña unidad del terror”) del cual formará parte su viejo amigo, el realizador de origen galo, Jacques Tourneur  [5].

Entre lo cotidiano y lo sobrenatural; la idea del terror oculto

Lewton era un productor sensible, culto y un genio de la improvisación, tenía grandes ideas que suplían los bajos presupuestos con los que contaba; le daba asimismo tanta importancia al realismo como a la sencillez dentro del plano. Sus ideas sobre producción coincidían con las del realizador Jacques Tourneur: «El terror para ser sensible, ha de ser familiar» [6]. Tourneur y Lewton compartían la idea de que era más interesante y suponía un mayor reto rodar películas fantásticas o de terror en ambientes contemporáneos; lo aparentemente “normal” y familiar hace que lo sobrenatural, lo inquietante e inexplicable sea recogido de forma apacible, sin sobresaltos, por el espectador. El terror, pensaba el realizador, nace en el espíritu del espectador, en lo más profundo del ser humano. En sus películas el espectador debe hacer trabajar a la imaginación, prestar sus terrores infantiles o los miedos ancestrales para crear desde la oscuridad aquello que le sobrecoge. A través de sus películas, Lewton y Tourneur, nos hicieron recordar ese desprotegido miedo que sienten los niños al percibir que algo respira en los rincones más oscuros de sus habitaciones infantiles.

El silencio y los imperceptibles sonidos de la naturaleza, el crepúsculo y el alba propician que nuestra imaginación cree demonios, espectros y alucinaciones. El silencio nos invita a escuchar la respiración y los latidos de nuestro corazón, nuestros pasos y los sonidos venidos del más allá.

Lo cotidiano y lo sobrenatural, la vida y la muerte, lo místico y lo terrenal, en fin, la luz y las sombras conviven de manera pacífica, en una atmósfera de ensoñación, suspendida por el tiempo y el espacio. Y el terror, aquello que nos atrae, intriga y atemoriza, siempre está oculto en las sombras, en off, lo que era requisito esencial para Tourneur.

Uno de estos integrantes de la “horror unit”, el director de fotografía Nicholas Musuraca, diseña para la primera película, La mujer pantera, una fotografía casi abismal, con profundas sombras en las que el terror pudiese jugar al escondite con el espectador. Musuraca era un maestro de las sombras, no de la penumbra sino de la más absoluta oscuridad. La fotografía será indispensable en el diseño de producción de estas películas, no sólo ofreciendo un lugar solitario y oculto en el que anide aquello que nos sobrecoge sino también ayudará a crear esas atmósferas tan peculiares, casi eternas, que tienen las películas de Lewton. Así los decorados reutilizados cobrarán nueva vida, en ellos los directores de fotografía proyectarán sus particulares sombras (los dibujos sinuosos de las escaleras, las persianas de las ventanas, la vegetación, el reflejo del agua…), las cuales crearán opresivos e inquietantes espacios.

Musuraca fotografió la primera película de Lewton, La mujer pantera, con la que marcó las directrices a seguir para el resto de la serie,J.Roy Hunt se hizo cargo de la poética fotografía de Yo anduve con un zombi y Robert de Grasse diseñará la fotografía de El hombre leopardo [7].

Lewton y Tourneur planificaron y rodaron juntos las tres primeras películas del ciclo: La mujer pantera (Cat people), Yo anduve con un zombi (I walked with a zombie)y El hombre leopardo (The leopard man), que son probablemente las mejores de las nueve que lo componen, ya que las afinidades artísticas que ambos compartían y sus ideas sobre el género están claramente presente en todas ellas. En el trabajo de Lewton y Tourneur se daba una especial y sutil complicidad que hacía que aunque alguna de las posteriores películas de Mark Robson o Robert Wise como La maldición de la mujer pantera (The curse of the cat people), El barco fantasma (The ghost ship)o La isla de los muertos (Isle of the dead)contengan algunos momentos memorables, éstas no lleguen a alcanzar la inquietante, extraña y hermosa atmósfera conseguida por las películas rodadas por Tourneur.

Lewton, Tourneur y el amor por el mar

Lewton y Tourneur compartían gustos y aficiones, entre ellas se encontraba su amor por el mar y en los ratos que pasaban juntos salían con frecuencia a navegar. Esa fascinación por el mar estará muy presente de una forma u otra en sus películas (por supuesto en las tres primeras de Tourneur pero también en el resto de las del ciclo): el mar como encuentro, como travesía hacia tierras lejanas, como lugar de amor y muerte, el mar refulgente en calma bajo las estrellas y embravecido, putrefacto en el que los peces saltan aterrorizados a la superficie. El extraño, poético y maléfico mar de Yo anduve con un zombi. En el mascarón de proa (un doliente San Sebastián) que da la bienvenida a la Hacienda Holland se ensartan una serie de flechas que servirán para dar muerte a Jessica, que es encontrada, bella y plácida, flotando en la superficie. En la Hacienda todo tiene un aspecto melancólico, salobre, en descomposición y viciado de secretos. En La mujer pantera encontramos el mar como oficio (el protagonista es diseñador naval) y planos, maquetas de barcos y detalles náuticos en el estudio de diseño. Y en El hombre leopardo no el mar pero sí el agua es utilizada como elemento narrativo y creador de suspense. Para Lewton, quizás era importante el agua porque es el elemento que ahuyenta a los gatos y a los malos espíritus.

Gatos, zombis y otras sombras sigilosas

«¿Sabe lo que le digo? Nunca dejará de maravillarme lo que puede haber dentro de la cabeza de una mujer» (Olivera Irena en La mujer pantera, 1942 )

Mujeres transfiguradas en pantera, mujeres-zombi, vorvolakas [8], criaturas sigilosas y etéreas, solitarias, indefensas, lúgubres, vulnerables y en el abismo de la locura. Las mujeres en las películas de Lewton no se conforman con ser simplemente objeto y sujeto del terror sino que se caracterizan por su complejidad emocional, respiran una enorme sensualidad y son atraídas irremediablemente hacia la muerte. El amor, los celos, el sexo, el miedo o la venganza tejen una red de complejas emociones e instintos que enriquecen a los personajes de estas películas y que hacen de ellas, una vez más, algo especiales dentro del género. Los personajes femeninos se sienten bloqueados y malditos, buscan el amor y se avergüenzan del deseo, se sienten extrañas o amenazadas en los lugares cotidianos, y buscan refugio en extrañas tierras llenas de malos presagios, sectas satánicas o rincones sobrenaturales. Aunque desempeñan oficios comunes: diseñadora, bailarina, enfermera…se ven envueltas en extrañas y terribles circunstancias, en ensoñaciones malignas en lugares extraños y amenazadores de los que la única escapatoria será, la mayor parte de las veces, la muerte y en algunas otras, el amor.

Murmullos del más allá: Cat People

Primera película de la serie de terror producida por Val Lewton. Rodada en los estudios de la RKO del 28 de julio al 21 agosto de 1942. Estrenada en diciembre de 1942. Basada en el relato escrito por el propio Lewton, The Bagheeta publicado en 1930 en Weird Tales Magazine [9]. La acción transcurre en Manhattan. El guión se construye en torno a una fábula ficticia sobre una maldición de la antigua serbia por la que las mujeres se convierten en pantera. Irena (Simone Simon) es una vulnerable, casi infantil y enigmática mujer-pantera. Los felinos fueron una de las obsesiones de Lewton y estarán presentes en muchas de sus producciones. En La mujer pantera las referencias a estos animales son constantes. Toda la película está diseñada alrededor de ellos (vestuario, localizaciones, objetos…), en lo que será un minucioso trabajo de diseño de producción. Las composiciones de plano, el elaborado trabajo de las sombras y los pequeños detalles de puesta en escena así como la elegante y delicada dirección de Tourneur consiguen que La mujer pantera se haya convertido en una de las películas clásicas del cine de terror. En 1944, Lewton produjo bajo la dirección de Robert Wise y Gunther von Fritsch, una secuela, La maldición de la mujer pantera (The curse of the cat people), con similar reparto pero con muy distinto resultado. Aunque contiene momentos muy destacables no consigue alcanzar la complejidad y las espléndidas secuencias rodadas para esta primera. Lo que demuestra que aún compartiendo características (narrativas y estéticas) muy claras, hay diferencias dentro del conjunto de películas del ciclo de terror de Lewton y que, con seguridad, Tourneur aportaba mayor sensibilidad, sutileza e inteligencia a la dirección de esta serie que los otros dos realizadores, Mark Robson y Robert Wise (realizadores de prestigio ambos).

La isla donde mueren las estrellas: I Walked with a Zombie

Rodada en los estudios de la RKO del 26 de octubre al 19 noviembre de 1942. Estrenada en abril del 43. Basada en el artículo de carácter científico I walked with a zombie de Inez Wallace publicado en American Weekly Magazine y en el que trata el tema del vudú en Haití, donde, según sus propias palabras: los ritos del vudú encadenan al hombre con lo sobrenatural, más allá de lo que es comprensible. Su estructura y voz (narración en primera persona) están inspiradas en Jane Eyre de la escritora inglesa Charlotte Brönte.La acción transcurre en las Antillas (Indias Occidentales). Es quizás la mejor película del ciclo de terror de Lewton. Considerada por Tourneur junto a Stars in my crown (1950)la mejor película de su filmografía. Yo anduve con un zombi nos ofrece algunos de los momentos más líricos, sobrecogedores y eternos de la historia del cine. Es enigmática, delicada, maligna y espectral. La secuencia del paseo nocturno de Jessica y la enfermera Betsy desde la Hacienda Holland, a través de los cañaverales, hasta la ceremonia del vudú en el Houmfort es quizás la más hermosa y fascinante de todo el cine de Tourneur. El viento, el mar y las estrellas se convierten en vías espectrales que conducen a las protagonistas del amor a la muerte en ese estado de eterno letargo al que son condenadas las almas por medio del ancestral rito del vudú. Las canciones de los nativos, el suave ritmo del Calypso, el tam tam de los tambores, el leve entrechocar de los cañaverales mecidos por la brisa marina, la ensoñación de las figuras etéreas de las mujeres ingrávidas, en suspenso, en el límite entre lo humano y lo sobrenatural, condensa la esencia de lo magistral del cine Lewton-Tourneur. Es una de las pocas películas en las que se escucha el murmullo de la naturaleza, se palpa la tensión de lo sobrenatural, el aliento maligno oculto en las sombras, en la que, aguzando los sentidos, el espectador puede percibir el roce sutil y eterno del alma humana.

La pantera maldita: The Leopard Man

Rodada en los estudios de la RKO en Hollywood del 9 de febrero al 8 de marzo de 1943. Estrenada en mayo del 43. Basada en el libro Coartada negra (Black alibi) del escritor estadounidense Cornell Woolrich publicado en 1942. La acción transcurre en Nuevo Méjico. Tiene como tema principal la aparente transfiguración de un hombre en pantera negra y la sucesión de una serie de crímenes y su investigación la convierten en una película pseudo-policiaca. En esta película está muy trabajado el fuera de campo, es quizás la película de Tourneur en la que se percibe con mayor fuerza cierta dualidad, la historia que vemos no parece la única que acontece, intuimos que algo amenazador permanece agazapado en las sombras. En El hombre leopardo se percibe una historia diferente, soterrada, que va en paralelo a la historia principal. En ella el espectador presiente que algo se mueve de forma sigilosa y sutil, que respira invisible en algún lugar cercano, secreto e inaccesible. Con ser quizás la menos interesante de las tres, la película contiene algunos de los momentos más inspirados de la serie, como la utilización del sonido en la presentación de los personajes y, sobre todo, la secuencia del paseo nocturno y la muerte en off de la joven Teresa, magistralmente planificada.

 Después de El hombre leopardo la RKO pensó que si el tándem Lewton-Tourneur funcionaba bien, separándolos funcionarían mejor y con doble rentabilidad. Lewton rodará su siguiente película, La séptima víctima (The seventh victim, 1943) con, el hasta entonces montador, Mark Robson. Tourneur por su parte dará el salto a las películas de mayor presupuesto y se labrará una carrera en Hollywood dentro del sistema de estudios en los que dejará su impronta y personalidad en películas de diverso género. En muchas de ellas se percibe aún la influencia de su anterior colaboración con Lewton y de las tres películas que rodaron juntos. Posteriormente Tourneur dirá de Val Lewton:«Lewton era en el Hollywood de los años cuarenta el único productor que pensaba como un director» [10].

Un párrafo de La leyenda de Sleepy Hollow define de forma muy ajustada la esencia del trabajo de estos dos excepcionales cineastas: «Realmente es como si esta tierra estuviera envuelta en una atmósfera de ensoñación y calma densa. No importa cuán despierto hayas estado, una vez te adentras en las sombras de esta región ya no puedes permanecer ajeno a su influjo. La ensoñación mágica de su atmósfera se apodera de ti al instante, no tardarás mucho en tener visiones, en soñar con los ojos abiertos», Washington Irving.

Bibliografía sobre Val Lewton y JacquesTourneur

  • Bansak, Edmund G. Fearing the dark: the Val Lewton career. McFarland & Company Inc, Publishers.Jefferson. North Carolina, USA, 1995.

  • Fujiwara, Chris. Jacques Tourneur.The cinema of nightfall.The Johns Hopkins University Press. Baltimore, USA, 2000.
  • Jewell, Richard B. & Vernon Harbin. The RKO Story.Octopus Books.London, 1982.
  • Newman, Kim. Cat people. BFI Film Classics, London, 1999.
  • Pedraza, Pilar. La mujer pantera. Colección "Guía para ver y analizar". Nau Llibres y Ediciones Octaedro, S.L. Valencia-Barcelona, 2002.
  • Siegel, Joel E. Val Lewton. The reality of terror. Secker & Warburg in association with the British Film Institute.Great Britain,1972.
  • Telotte, J.P. Dreams of darkness: fantasy and the films of Val Lewton. Urbana.Illinois-USA, 1985.
  • VVAA. Jacques Tourneur. Val Lewton- Manny Faber.Festival Internacional de cine de San Sebastián. Filmoteca Española. ICAA-Ministerio de Cultura. San Sebastián- Madrid, 1988.
  • Dirigido por. Quim Casas. Retratos en penumbra. Estudio sobre Jacques Tourneur. Nº 243. Febrero, 1996.
  • Cahiers du cinema n º 181, agosto, 1966. Entrevista a Jacques Tourneur. Patrick Brion y Jean-Louis Comolli.
  • Midi-Minuit Fantastique, nº12 cit. en Latorre, José María. El cine fantástico. Colección Dirigido por. Barcelona, 1990, pág. 148.
  • Revista Camera Stylo. Entrevista a Jacques Tourneur. Direction.- Jean Durançon. París, mayo,1986.
  • Wallace, Inez. I walked with a zombie. From American Weekly Magazine.
    www.whiskeyloosetongue/articles/amweekly.html
  • Lewton, Val. The Bagheeta. The Val Lewton screenplay collection.
    www.whiskeyloosetongue.com/scripts/bagheeta.html

[1] Charles Koener sucede en 1942 a George Schaefer como jefe de producción de la RKO hasta su muerte en 1947. Desde entonces pone todo su esfuerzo en las pequeñas producciones de serie “B” para reflotar al estudio de una profunda crisis económica.RKO fue siempre el estudio más modesto dentro de las poderosas majors de Hollywood y su vida estuvo tan llena de dificultades que fue una compañía permanentemente inestable.

[2] Vladimir Iván Leventon, verdadero nombre del productor Val Lewton (Yalta, Rusia, 1904 - Hollywood, California, EEUU, 1951). Excepcional productor. Carismático, culto, de gran sensibilidad y exquisito gusto artístico. Fue sobrino de la gran actriz Alla Nazimova (1879-1945). Emigra a EEUU en 1909, contratado por la Metro Goldwyn Mayer, más tarde colabora con el productor David O'Selznick en los años treinta y pasa posteriormente a la plantilla de la RKO en la que a partir de 1942 se hace cargo de la “horror unit”. Nueve serán los títulos que produce para el estudio. Al final de su carrera trabajará también para los estudios Paramount, Metro y Universal.

[3] Entre 1942 y 1946 Val Lewton produce nueve películas de terror: La mujer pantera (Cat people, Jacques Tourneur,1942), Yo anduve con un zombi (I walked with a zombie, Jacques Tourneur, 1943), El hombre leopardo (Leopard man, Jacques Tourneur, 1943), El barco fantasma (The ghost ship, Mark Robson, 1943), La séptima víctima (The seventh victim, Mark Robson, 1943), La maldición de la mujer pantera (The curse of the cat people, Robert Wise y Gunther von Fritsch,1944), El ladrón de cadáveres (The body snatcher, Robert Wise, 1945), La isla de los muertos (Isle of the dead, Mark Robson, 1945), Bedlam (Bedlam, Mark Robson, 1946). De El ladrón de cadáveres y de Bedlam Lewton fue también guionista bajo el seudónimo de Carlos Keith.

[4] The little horror unit (“La pequeña unidad del terror”) la componían el montador y futuro director Mark Robson, el guionista DeWitt Bodeen, el director de fotografía Nicholas Musuraca, Roy Webb y y Constantin Bakaleinikoff (música),  el director Jacques Tourneur.  Habría que destacar asimismo a Albert S. D'Agostinoy Walter E. Keller (dirección artística), Darrell Silvera (decorados), Renié (vestuario). Durante los cinco años que duraron las producciones de Lewton se fueron integrando otros profesionales de la RKO.

[5] Jacques Tourneur (París, 1904 - Bergerac, Francia 1977). Hijo del realizador Maurice Tourneur (1873-1961). Dirige en 1932 su primera película Tout ça ne vatu pas l´amour. A partir de los años treinta desarrolla su trabajo en Estados Unidos en la Metro Goldwyn Mayer y la Republic  antes de ser contratado por RKO. Su heterogénea filmografía la componen películas de terror, westerns, películas de cine negro, entre otros géneros. Se ha convertido, quizás por su exquisito gusto y sensibilidad, en un realizador de culto para los cinéfilos.

[6] Revista Midi-Minuit Fantastique., nº12 cit. En Latorre, José María. El cine fantástico. Colección Dirigido por. Barcelona, 1990, pág. 148.

[7] Nicholas Musuraca (1892-1975), uno de los grandes directores de fotografía, realizó para Lewton la fotografía de La mujer pantera, La séptima víctima, El barco fantasma, La maldición de la mujer pantera y Bedlam. Un año después de ésta última trabaja de nuevo con Tourneur en Retorno al pasado (Out of the past, 1947), una de las obras cumbres del cine negro americano debido en parte a la excelente fotografía de Musuraca. J. Roy Hunt (1884-1972), realizó la maravillosa fotografía de Yo anduve con un zombi. Robert de Grasse (1900-1971) se hizo cargo de fotografiar El hombre leopardo y El ladrón de cadáveres. La fotografía de la película La isla de los muertos le fue encargada al director de fotografía Jack Mackenzie (1892-1979).

[8] Las Vorvolakas o Vrykolakas. Especie de vampiro que según una tradición griega tocaban en las puertas de la casas, si los habitantes no respondían a su llamada pasaban de largo pero si lo hacían, entonces la persona moría pasados unos días y se convertía en una nueva vorvolaka.

[9] Weird Tales Magazine. Mítica publicación norteamericana de contenido fantástico y de terror, aparecida en 1923. En ella escribieron nombres importantes como Stephen King, Lovecraft, y Bradbury,

[10] Dixon,Wheeler W. The “B” directors.A biographical directory. The Scarecrow Press. Inc. Metuchen, N.Y. and London, 1985.